Pequeña

...Laura non c´e...

Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008.

Resumen

Increíble, pero cierto

Resulta que hace tiempo que no encontraba egocentrismo en nadie, ni mucho menos en personas que me rodearan, y supieran a cada momento qué sentía y por qué lo sentía. Del modo en que lo sentía y a consecuencia de qué. Resulta que las personas confunden las cosas, y se vuelven ciegos, y dejan de ser las personas naturales que eran. Y todo son añadidos, etiquetas, cosas que no se adecuan con la personalidad que un día les definía. Una buena personalidad, por cierto. No del todo correcta ni perfecta, pero sí buena. Una personalidad que te incitaba a ser feliz, y a pensar que le importabas a la gente.

Resulta que hacía tiempo que no veía tanto narcisismo comprimido en un solo cuerpo, y siento pena, por ello, y en parte desilusion. Nunca piensas que las personas pueden cambiar en 24 horas, ni que tu dejas de ser algo, a ser nada. Y que personas lo dan todo por perdido (contigo), simplemente por dejar de luchar y no querer esforzarse en recuperar algo, que, después de un tiempo, te hará falta tener a un lado. Pero despues de un tiempo sera tarde, porque habran pasado muchos meses, tal vez algunos años, y ...he llegado a la conclusion de que nadie esta por encima de otro. Que ni mucho menos aquellos que se creen mejores y mayores, pueden estar por encima de mí. Y no, no porque me hundo, y si me hundo es de nuevo volver a empezar, y prefiero empezar de cero por una buena causa, por algo que merezca la pena, y he llegado a una segunda conclusion, y es que lo que pienso ahora es que eso, precisamente eso, nomerece la pena, ni tampoco la persona que no se preocupa siquiera si esto es lo que merezco, o lo que imagine que pasaria alguna vez.

Resulta que hay personas que se equivocan mucho y facilmente, y que facilmente, tambien, provocan que los demas dejemos de confair, y sobre todo, en querer dejar de confiar. Es un sentimiento de: "no, no me vales la pena, no eres lo que creia que eres", y, un : "no tienes ni puta idea de quien soy", y resulta que la gente deja de conocerte, pasa una semana, y dejan de decirte ¿que tal estas?, pasa otra...y un "hola" en bajito es tu desayuno, y despues...despues las miradas solo cargan con indiferencia y algo de pasotismo que revienta las arterias de quien sigue viviendo con los pies en la tierra y la realidad en puñaditos sobre las manos abiertas. Resulta que dejo de querer, y a pasos agigantados, y no se si esto ya me da pena, porque cuando alguien te demuestra todo eso que nunca quisiste para ti, comienzas a dudar si esa persona fue realmente la que estuvo cerca tuyo, y empieza a tambalearse todo, pero entonces, pongo esta cancion, y me siento mas viva. Porque, al fin y al cabo, tengo que vivir. Y sonreir, ¿por que no? Nadie va a venir a decirme que lo haga.

Resulta que, por esta vez, llevo razon, y me quiero sentir fuerte.

Hoy, y siempre.

Viernes, 03 de Octubre de 2008 18:32 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Deseos

¿Quieres ver más gadgets?

...Nunca es tarde para pedir un deseo...

Viernes, 03 de Octubre de 2008 20:40 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Hora de decir adios

Me resulta facil no mirarte a los ojos, ni a las manos, a ti, en general, y me asusta, pero lo he admitido. En estos dias se ha escapado todo el cariño que habia en mi por ti, no he podido controlarlo, ha sido como uno de esos coladores que la gente suele comprar para evitar asi tomarse el cafe con la nata que queda de la leche demasiado caliente. Pues asi ha sido... un colador en mi vida, mi cariño, hacia ti...perdido...quiza para siempre.

Ahora te miro y no veo a ese chico que antes si veia, al chico que me hacia sonreir con una palabra, el chico que se preocupaba por mis dias, por mi estado, por todo. Han faltado muchas palabras, y han sobrado muchos actos que me han ido haciendo daño cada mañana y cada noche, no he podido parar la herida, la sangre ha ido corriendo, derramando dolor que no podré olvidar. Nunca pensé que esto podría pasar, no, eso no lo piensas cuando llevas muchos años compartiendo con alguien demasiadas cosas, cosas que no se deben olvidar facilmente, pero que si se puede, es decir, se pueden despreciar recuerdos cuando comienzas a pensar que ya no te sirven de nada. Porque si, me pueden unir contigo, pero yo no puedo vivir del pasado, ya lo he hecho durante mucho tiempo, y no, ya no, no me veo con ese deseo en mis dedos. Lo que quiero es sonreir, y tu has perdido la capacidad de provocarme sonrisas, te has llevado muchas, y tambien las has ido perdiendo, porque dejaron de decirte cosas.

Podria haber sido todo diferente, es decir, mas y mejores palabras entre los dos, miradas mas sanas, algun abrazo, aunque sin demasiado entusiasmo, pero igual me hubieras sanado. Y has llegado tarde, y en realidad, sabes que? no has abierto del todo los ojos, y a lo mejor ni siquiera soy importante para ti y todavia lo ignoras, pero yo no voy a quedarme esperanod en esta silla, para verte llegar. Tampoco puedo decirte que dentro de un tiempo, meses, años... me encontraras. Necesito mi tiempo, mi espacio, mis cosas, y entre todas ellas, ahora tu no puedes estar. Nunca pense en esto, en que tu, la persona mas sensata, comprensiva y generosa, pudiera provocarme tanto daño. El dolor nunca ha reinado entre los dos durante mucho tiempo y ahora todo eso ha cambiado y no puedo aceptarte ahora, no puedo porque me hago daño, y no quiero hundirme. Porque tu no vas a venir a sacarme de aquí.

Te has desentendido y has gastado tu tiempo en ser feliz, lo sabes hacer, y me alegro, porque no es nada fácil. Ya casi no podemos hablarnos, porque en realidad es como si fueras un desconocido para mi. No quiero contarte mis cosas porque creo que tampoco va a servir de mucho. Tu no vas a escucharme siempre, y yo no voy a pararme tampoco. Es una manera de decir adios, supongo, a muchas cosas. Atrás cosas que tu mente ha ido borrando, pero todavia no te has dado cuenta.

Quedate con lo que quieras, y pideme recuerdos, si quieres, porque te los regalo. Creo que deshacerme de ellos es lo mejor que ahora puedo hacer, mas que nada, por cultivar mi sonrisa, y enseñarla a personas que sepan apreciarla, y mirarme a las pupilas con el ruego de: "Laura, por ti, ya, joder, sé feliz, que te toca". No sé...no has sabido leer en mis labios ni tampoco en mis ojos y no puedo culparte por ello porque entre nosotros no queda nada, y si queda, yo no puedo verlo, o peor, no quiero verlo. Quisiera poder decir lo contrario, pero has oido alguna vez que solo basta un momento para estropearlo todo? Asi ha sido... y me da lastima, y en parte, rabia, y no puedo solucionarlo, porque gaste fuerzas en pensar qué podia hacer para recuperar parte de la alegria que ciertos dias me dejaron sobre mis brazos.

Y si me ves, no pienses que soy la de ayer, ni la que conociste cierto dia de otoño. No, ya no. Soy diferente. Y si, supongo que esto es parte del adios que nunca nos hemos dicho. Aquí queda. Ahora solo te queda que te despidas de esta persona que ya no volvera a ser la misma. Que ya no volverá esa parte que conociste. Si, di adios.

Domingo, 05 de Octubre de 2008 22:32 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

La verdad

En realidad pienso que nunca me has querido, o no lo suficiente. Ahora estarás poniendote las manos a la cabeza, o la palabra "loca" estara parpadeando en tu mente, en tu cabeza, como esos típicos rótulos grandes, gigantescos de Las Vegas. Pero, es la verdad. No me quisiste lo suficiente como para ilusionarme, al menos eso era lo que tu querias hacer, ilusionarme. Has aprendido tarde, a lo mejor. No sé... Sólo sé que si pudiera dar un paso atrás, cambiaría casi todo lo que he hecho en mi vida. He podido aprender de muchas cosas, pero lo miro de frente y de cerca, y nada, no puedo sonreir ampliamente. Ahora escucho, sé y oigo cosas que me hacen sentir que nada valio la pena, que nunca nada fue suficiente. Y yo quería sonreir, y pensar que valia la pena, todas aquellas cosas que yo hacia y a la vez, esperaba que vinieran de tu parte. ¿Donde fue lo mas lejos que llegamos? Dimelo tu...

Me hecho a reir por no hacer otra cosa. Por no decirte que es demasiado vacio, y vacio tambien en el pasado. Que poco me dice ya... o poco se refleja tu nombre alrededor de los recuerdos en los que formaste parte. Pero ya no. Las cosas han cambiado. Puedes llamarme loca, pero creo que no me hiciste sentir demasiado especial. Es una pena, pero es así. Seguro que si lo piensas detenidamente, durante varios minutos, llegarás a la misma conclusión. Pero ni quieres ni te voy a hacer pensar. Yo también me he ido. Era la mejor opción. No vas a tener que preocuparte por si dejo huellas en el camino o si alguna de mis flechas se cruzan con las tuyas. No, ya no.  Y nunca más.

Martes, 07 de Octubre de 2008 10:02 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Olvidar(se)

20081007131822-p9290274.jpg

...no es que sea el alcohol la mejor medicina, pero ayuda a olvidar, cuando no ves la salida...

Martes, 07 de Octubre de 2008 13:18 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Decirte que:

- "Sé que tengo que irme. Sé que es la mejor opción. Tenía que decírtelo, tenía que pedirte que estuvieras a cinco centimetros de mi, y en silencio, para que asi me escucharas. Tampoco te pido que me comprendas, creo que llevas ya varios meses sin hacerlo, y...¿sabes que leí el otro dia? ... Era una cita de un famoso pensador...decía "Quien no comprende, no puede poseer"... Y ni siquiera llegas a entender que nos hemos perdido. Ya nada es lo que era, y mucho peor, ya nada será lo que ha sido hasta hace poco tiempo. Tú has sido siempre la primera persona, la mejor, la más buena, la más comprensiva... cuando las cosas me han ido mal, siempre he ido a ti, he ido a buscarte, y te he encontrado. Te he contado mis cosas entre lágrimas necesitando un abrazo que no siempre ha llegado, pero, sabía que después de contartelo me sentía mejor, porque tambien intuía que cuando nos despedíamos y te dabas la vuelta, pensabas...¿por qué está así? ¿por qué ella?... o no, yo qué sé. Igual la que estaba equivocada hace tiempo, durante mucho...fui yo. Y no supe verlo.

Sólo sé que tengo que irme, que no aguanto más. Que cada día veo este hilo roto, rasgado, feo y viejo entre los dos. No ha dado para más, tampoco hemos sabido cuidarlo, ni siquiera hemos intentado hacer un nudo mal hecho para seguir "tirando", para seguir caminando mirándonos una media de 10 segundos al día, entre todos los momentos a los que nos vemos obligados a compartir.  Me voy porque no queda nada, me has agotado, y posiblemente yo te haya agotado a ti. Nos hemos cansado, nos hemos dejado de mirar a los ojos y dejado de pensar, también. Nos hemos decepcionado también, en diferentes tiempos, claro, pero lo importante (y preocupante) es que ha sucedido, que yo he perdido toda la confianza en ti. Que no puedo creerte. Y ojala no tuviera que decir esto, pero sé que sino, me mentiría, y lo último que quiero es empezar mintiéndome a mí misma. Y no es un mal paso para poder así, encontrarme y saber qué es lo que necesito ahora mismo.

Puede que ya sepa lo que necesito, pero tú serías el último en saberlo. Ya no creo en las palabras que salen de tu boca,  tampoco en tus intenciones... y vuelve a no quedar nada. Absolutamente nada. Puede que quieras que te diga todo lo contrario, que voy a estar aquí, que me tienes y que puedes contar contigo, sé que eso me haría mucha mejor persona, y que serías más feliz, no sé... La verdad, no creo que la estabilidad de tu felicidad dependa de mis actos, de mis deseos, de mi manera de vivir a partir de ahora. Creo que deberías saber que yo necesito tiempo, espacio, y cariño. Algo que tú no puedes darme. Y si lo haces... las cosas seguirían en el mismo punto que ahora. Yo seguiría sin creerte, es algo que siento y ahora intento que ese pensamiento no me martirice. Tampoco creí que llegaría a no necesitarte, por la simple razón de todo lo que hubo tiempo atrás, de lo que construí con mis manos, y mi boca y mis ojos, y mis piernas, mis rodillas y mis pies... Pero no, es inútil. Miro atrás y todos los recuerdos se difuminaron, las cosas ya están guardadas. Ya no queda nada alrededor mío, y, como puedes comprobar, sigo vacía. Pero con muchas ganas de sentirnos lejos. Tú has empezado un camino, libre, abierto, amplio, de color. Yo ahora necesito diseñarme uno, de nuevo, el otro se ensució de repente y sin previo aviso. Asi suceden las cosas en mi vida, desde siempre,... perdí la cuenta de las veces en que las personas han ido imponiendo cosas en mi camino, y yo he tenido que ir adaptandome a ellas, siempre ha sido asi, y, ahora rechazo cualquier imposicion, cualquier guia en mi camino, cualquier otra cosa que no venga de mi, que no salga de mí... Quiero otro camino, MI camino, y sin ti... Es la mejor decision que puedo tomar a día de hoy. Entiéndelo... ni siquiera nos queremos, dejamos de apreciarnos y de olvidar qué era lo que a uno le gustaba del otro. Dejaste de oler el aroma de mis muñecas y tocar mi boca con tu índice. Dejaste de hacer muchas cosas... cosas que igual no estaban de más. Pero ahora ya no puedo mirarte, ni hablarte,...y, tampoco quiero. Y no creo que éste sea el problema, el verdadero problema es que te ha resultado fácil seguir con tus cosas sin venir a mi portal, dar al interruptor y esperar paciente a escuchar mi voz, y preguntarme ¿estás bien? ... Muchas cosas han faltado, y muchas otras tantas han sobrado... y no quiero más de todo esto en mi vida.

Ayer por la tarde tenía más ideas similares a estas, más palabras que quería decirte, regalártelas... pero ahora no puedo recordarlas. Creo que ya no me queda nada más que decirte. Tampoco quiero que me respondas, ni que intentes frenar esto, no, quédate aquí, con tu vida, con todas las cosas que has ido juntando y consiguiendo. No sé cuando volveré, no sé siquiera si has entendido el 10% de todo lo que te he dicho. Pero eso ya no me preocupa, dejé de interesarme en ti después de que me hubiera muerto ante tus ojos, y de espalda a ti, también. Las cosas, están bien así. Creo que no podían salir mejor.

Buena suerte. Y adiós."

Jueves, 09 de Octubre de 2008 12:05 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Vete

20081010145114-p9180117.jpg

Me gustaría poder decirte lo contrario, creéme. Me gustaría ser igual de fuerte que tú. Me gustaría sonreir, al menos, la mitad de las veces que tú lo haces. Pero no puedo. Y no sé si tampoco esto me salvaría. Vete. Es lo único que te pido, lo único que te voy a pedir de ahora en adelante. No querré más favores de tu parte, y ya no espero que lo entiendas. En realidad no espero nada. De ti, no. Ya no. Simplemente, pues... eso, que te marches, que te vayas. Que no estés conmigo, porque, para bien o para mal me he acostumbrado a no tenerte cerca ya, y eso ha ido excarvando en mí, provocando pequeños agujeros en mi piel y mi alma, y he intentado sobrevivir, a base de bocanadas de aire, de palabras de una madre y de recuerdos guardados en cajas que ya no quiero abrir, ni siquiera cuando me sienta fuerte. No. Cajas que deberían estar guardadas aún, en otras cajas, más grandes que las primeras...

Vete. Te dejo este papel en el frigorifico. Al lado del imán que me hacía pensar en el cariño que todavía quedaba sano, y al lado, también, del imán de Inglaterra que traje para ti. Vete. No puedo decirte nada más. Tampoco tu me has dedicado palabras demasiado bonitas, de hecho, recuerda si después de que ya me tuvieras recibi cartas. De tu procedencia, claro. Recuerda que me tenías, y que eso te bastaba, que no tenías la necesidad de hacer algo más por esto, de escribirme nuevas palabras, o ya conocidas pero que me pudieran sacar una sonrisa. Se acabaron las hojas de colores y la letra a ordenador. En realidad se acabó todo, y, es la primera vez que me lo pregunto: ¿en qué momento fue? ¿cuando dejamos de ser nosotros? ¿cuando pasamos a ser uno y uno? Tampoco sé si quiero saberlo, porque aunque así fuera, tampoco me serviría (de mucho).

No hago más que hacerme preguntas estúpidas, cuando simplemente quería dejarte aqui una sola palabra: VETE. Que no deja de ser sinónimo de distancia, de lejanía, de separación, de olvido, en pocas palabras. Sobre todo, eso, sobre todo olvido. Puedes y deberías olvidar todo cuanto quisieras sobre mí, no te va a valer la pena que mi nombre mis ojos mi boca o cualquier cosa que algo pudiera llegar a ti gracias a mi, se quedara contigo. Supongo que ya no vale de nada. Y de nuevo me gustaría poder decir lo contrario, pero esto ha sido como un gran terremoto que todo se ha llevado, de golpe...fuertes vientos que han arrasado con todo, no solo con parte de mi presente perdido entre paredes, sino también el pasado que he tratado de mimar todo cuanto he podido durante todo este tiempo, y no, ya no quiero recordarlo, de hecho se me han olvidado muchas cosas, tambien, de repente. Un terremoto, y un post-it en la nevera. No sé. Por si sirve de algo. Por si decides irte, y sin despedirte, claro. No vengas a la puerta a decirme adiós.

Lo dijiste hace tiempo, y sin darte cuenta.

Y doliendome, pero borrando tiempos viejos que mejor que te los lleves tú.

Vete.

 

Viernes, 10 de Octubre de 2008 14:51 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Yo

No, en realidad soy yo la que tiene que marcharse. En realidad nunca he querido anclarme a muchas cosas, aunque si a aferrarme a algo seguro, a algo que me hiciera sentir bien, algo que me transmitiera que puedo sentirme serena. Y ahora de todo eso no me queda nada. Tu dejaste de ser quien eras, y tienes todo el derecho de quedarte, de ser quien quieres ser, de disfrutar de lo que tienes y quieres tener de ahora en adelante. Menos a mi, claro, pero no es trascendente. He ocupado un cierto sitio en tu vida, y aunque eso ahora este borroso, supongo que existió, pero no lo quiero mirar. No tengo la necesidad de acordarme de todo eso para tirar hacia adelante, al contrario, necesito no mirar a ningun sitio, simplemente coger tres o cuatro cosas, y salir de aquí. Salir y no pensar que para cuando vuelva, tu tambien estaras aqui, e igual querras interesarte como estoy, o si en todo el tiempo que he estado fuera, me ha sentado bien. Pero...anoche me quedé pensando en la cama, con la mirada algo perdida... la piel algo fría y los ojos cansados. Y pensé que tampoco tengo muchas salidas, tampoco tengo muchas posibilidades para marcharme. He estudiado diferentes opciones, pero ninguna de ellas resulta ser facilmente viable. No voy a decirte qué es exactamente lo que he pensado, porque igual te parecería una locura, o no me creerías capaz de hacer muchas cosas por mí misma. Pero no soy tan dependiente de las demás personas, como igual puedes pensar. De hecho intento confiar mas en mi misma, sabiendo que podria marcharme lejos y sobrevivir, y llegaria a sonreir mucho mas que aqui, pisando calles que en un tiempo tuvieron sentido. O cosas que ahora cobran otro nombre, y otras que ya no quiero ni mirar.

Debería marcharme por mi bien, por mi misma, pero ahora no puede ser. Simplemente debo caminar y mirar a otro lado. Ocupar mi espacio. Pensar en todo lo que me queda por hacer, y sin ti. Nunca pense que llegaria el momento en que (tu) no me hicieses falta. Pero la vida sorprende, y las personas hacemos que todavia sorprenda más. Y muchas veces, para mal. También debería dejar de escribir durante un tiempo, pero no puedo remediarlo. No puedo atarme las manos ni paralizar mi mente. Debería marcharme demasiado lejos para dejar de hacer todo esto, o debería someterme a un tratamiento para olvidar, y asi, comenzar de nuevo, empezar desde 0, y sentirme completamente vacia, y sana. Ahora sabes y empiezas a vivir de otra manera, haciendo cosas que ni conmigo hiciste porque tampoco se te pasaron por la cabeza. Y yo, mientras, pienso en las posibilidades que me han puesto encima de esta mesa, y como una niña, me quedo mirando a todas y cada una de ellas... pensando en cuales rechazar, o si acogerme a alguna... no persigo la felicidad detras de ellas, eso no, pero si ir añadiendo cosas bonitas, o simplemente adecuadas a mi vida, que puedan pegar, y quedar bien.

No te vayas, la que se marcha soy yo. Al menos de tu camino, no me sentirás, no me oirás, no me notarás. Si acaso, me verás, o creerás verme en ojos de otras personas, pero olvidate de mi voz, de mis labios y mi corazón. Porque ahora todo es distinto, todo ha cambiado, y lo principal, ahora, es que no me conozcas. Que no tengas la inquietud de saber quien soy. Prefiero que te quedes con elrecuerdo de quien fui, de los sentimientos que solia tener, de todo aquello que me solia gustar, de  por qué razones reía... O no te quedes con nada. He intentado decirte de mil maneras diferentes que no sirve de mucho, o de nada... pero bueno, eso ya esta en ti, no puedo obligarte a que borres parte de tu pasado, que, sin duda, tambien te pertenece.

También me gustaría que pudieran regalarse tratamientos para borrar recuerdos en los demás. Seria una buena terapia, una nueva manera de afrontar la vida, y aceptarla asi, sin nada, sin cosas del pasado que no se volverán a vivir.

Quedate, quedate donde quieras estar. Yo no apareceré. No molestaré...

Viernes, 10 de Octubre de 2008 15:23 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Descubriendo

20081017135237-lau.jpg

Descubre que por momentos, es tonta. O le hacen creer que lo es. Descubre la realidad y la contempla en primera línea. En primer plano. Ya no se asusta, porque no le sorprende, tampoco. Simplemente le gustaría pensar que esto no ha llegado, tal y como lo ha hecho, y que ahora, sus mundos, están a años luz de mezclarse. Ya no hay encuentros, ni palabras, ni mucho menos hueco para un poco de tiempo, y honestidad. Le hubiera gustado descubrir parte de si mismo meses antes. Solo asi hubiera podido acostumbrarse a cosas que han llegado y que, en cambio, segun que personas, son mas y mejores. En otras circustancias, aunque en mismos lugares. Ella descubre que esto no merece la pena, que tampoco debe lastimarse, porque cuando no queda nada, tampoco queda nada perder. Y entonces, si mira a través de la ventana y le deslumbra el sol, sonríe, y se siente más afortunada. Se agarra fuertemente a si misma porque siente que solamente se tiene a si misma. No quiere provocar mas preocupacion en su madre, que le mira de cerca cada mañana y cada noche cuando ella regresa de la facultad, para ver, tal vez... si está bien...tal vez, si está sonriendo...tal vez, si es feliz... No se lo pregunta, porque sabe que tiene el 90% de posibilidad de escuchar la respuesta que no quiere escuchar. Tal vez...se muera por dentro al ver a su hija con esos ojos y esa boca cerrada con la comisura de los labios apuntando hacia abajo. Y la esperanza arañando el alma para no desgastarse, y dejar de existir, así, y vaciar un poco mas su vida. La de ella. Claro. En su mundo. En sus días. En sus cosas.

Descubre que la amargura tiene diferentes sabores, dependiendo de las etapas por las que se esté pasando. Le gustaría pensar que en su vida, al menos, uno de todos los hombres que han pasado a su lado, ha valido la pena, y le han querido de verdad, hasta tal punto de seguir queriendo que ella sea feliz, o, al menos, que no pierda parte de la sonrisa con la que, ella cree recordar...enamoró a alguno de ellos. Diferentes sabores, y sinsabores, también. Porque hay días que siente, y otros que no siente nada. Y hasta anoche pensaba que era mejor sentir que no sentir nada...hasta que llegó él, y le dijo al oído bajo luces de colores parpadeantes y música pop en inglés saliendo de bafles que ocupaban una cuarta parte de ese local; que era mejor no sentir. Que quizá compensaba mejor no sentir nada, para no sentir tampoco dolor cuando algo se acababa, o se estropeaba, o se mandaba a la mierda. Al fin y al cabo, dolor es dolor. Piensa ella.

Descubre que ya nada tiene valor porque se han encargado de ir robándolo a grandes pasos. Se queda bailando con los brazos agitados y la mirada perdida, pero, sonriendo, esta vez. Se sorprende. Le duelen los pies, pero ya no tanto el corazón. Ya no moja la almohada azul cada tres noches. Ya no siente que se equivocó algún día, tampoco que fastidió algo que era demasiado bonito. Piensa mucho y deja de dudar. Porque cada vez lo ve todo más claro... y le hubiera gustado que no fuera así, pero es lo que tiene la vida...que a veces te ofrece verdades como puños, a través de gestos, acciones y palabras (o a través de la ausencia de alguna de estas cosas). Y le hubiera gustado otro tipo de final, o de principio... sí, tal vez sea principio.

Descubre... sigue descubriendo. Y cierra los ojos. Porque ya todo se ha acabado. Y parece triste, pero no lo está. Hoy no. Hoy siente cosas, y echa el candado a su alma, y llave a su corazón. Pone un cartel de "ausente" en las entrañas y "ocupado" en el inconsciente. Y vuelve a saborear la vida.

Viernes, 17 de Octubre de 2008 10:42 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

En el sinsentido

-Lo que más odio es la soledad. Es lo que más odio...sí...o, dicho en otras palabras, es lo que más tristeza me produce. No puedo cambiarlo.-tecleó ella con sus finos dedos sobre las letras del negro teclado, esperando, quizá, alguna respuesta que le hiciera pensar en cualquier otra cosa. O, quizá, que le aliviara, que le mejorara el día.

-Pues yo creo que todos estamos condeandos a estar solos. No sé, eso es lo que más me pudre a mí también, llevo así ya un par de años. Pasa el tiempo...y... es...es un estado de espera. Sí, siempre esperando algo. Pero nada, nada cambia y el tiempo corre. No se si lo puedo explicar.

En aquellos momentos ella no supo si lo más idóneo era sonreir levemente o no, aunque tampoco debía preocuparle porque él no estaba delante para verle. Tenían únicamente sus palabras en una fina pantalla que emitía más que pensamientos. Lo único que ella sabía es que quería seguir charlando con él...

- ¿Puedo contarte algo?

-Claro!-dijo ella muy segura.

-Por ejemplo, este verano conocí a alguien, trabajaba en la playa, iba todos los días, quería ver sus ojos, y su boca,...quería verle. Y el estar ahí (me) valía la pena, ya daba sentido a todo. En realidad yo no quiero estar con alguien porque pueda gustarle, sin más. Lo que yo quiero es estar con alguien que pueda sentir lo mismo que puedo sentir yo, que lo que ambos sintieramos pudiera ser infinito, o al menos, parecerlo... No sé, es asi como lo veo... de todas formas, solos estamos todos, y vamos a estarlo. Es cierot que si encuentras a alguien todo cambia , un poco...aunque tampoco sé hasta qué punto.-ella leía esas palabras a través del ordenador. No sabía si lo compartía todo al 100%, o, si no quería hacerlo, por poder pensar al revés, y confiar más en la vida. Poder confiar más en eso que llaman "amor".  Pero él estaba siendo sincero.

-Entiendo.-dijo ella, esperando que él quisiera seguir abriendo su mente ante una persona que había conocido hacía únicamente un par de meses.

-Me refiero a ver el sentido en el sinsentido.

- Pues...¿sabes donde veo yo el sentido en el sinsentido?...en la escritura...cuando yo escribo...siento que es algo útil, aunque sólo para mí, pero eso ya resulta tener parte del sentido que a veces queramos que tengan las cosas que hacemos.

ÉL le leyó. ELLA, también. Y la tarde, tal vez, mejoró. Pero ella no se lo dijo. Aún así...él ya sabia que sus tardes no estaban siendo buenas, y ahí estaba él, para contarle parte de la vida que había vivido. Y se la mostró ante a sus ojos. A ella. Y entonces cambió un poquito el sentido de aquel día, también.

Y la conversación terminó, pero...llegaron muchas otras después...

 

...Y más adelante...llegarán, aquí, también......

Viernes, 17 de Octubre de 2008 14:03 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Ella

Pequeña. Viendo cosas que antes nunca habían llegado, y en cambio, ahora sí, pero no con ella, por por ella ni para ella, ni porque ella existe, y está, y vive, y respira, y camina, y ocupa parte de los metros cuadrados de este mundo. Se siente jodidamente a solas, pero intenta mirar hacia adelante.  Y otras veces, piensa que no puede hacer nada. Hay días que siente rabia, otros que está triste, otros que se enfada consigo misma, y otros que se deprime y no ve nada bueno. Y otros...otros que se siente inútil. Pero todos los días se repiten, y algunos son incluso diferentes, pero igual de malos.

Débil. Como fracturada. Herida como si hubiera sufrido mil batallas seguidas sin descanso alguno. Con recuerdos que se han extraviado pero que tampoco echa de menos. Con tres cuartos de ceguera en el pasado que ya no le dice lo mismo, (o tal vez no le dice nada). Con cosas que desechar y otras que guardar con mimo (las que no le hacen daño y son importantes, ahora. Y no antes o después).

Prescindible. Como ese viejo mueble del salón que la gente tira para comprar uno nuevo, más reluciente, más brillante, más bueno. Pero no se rinde por esto, ni tampoco se hunde porque pueda parecer lo que no es. Se alza porque sabe que puede ser grande y fuerte, e imprescindible para las personas que saben que un ¿cómo te encuentras? nunca está demás. Y mira sus sonrisas en tiempos pasados donde nadie le coge de la mano o le abraza o le está sonriendo o lanzando un beso a cinco centímetros de su mejilla porque se quiere ver sola. Y quiere sus sonrisas a solas. Para ver cómo eran, cómo sonreía, cómo era su vida cuando nadie formaba parte de ella.

Cansada, pero, a su vez, llena de cosas por hacer, y decir, y desear. Y canta, a veces, y baila, otras tantas... y también bebe con sus amigos para dejar de pensar...o por contra, pensar en las cosas buenas que tiene en su vida. Cosas que ya no van ligadas a nombres que antes si tenian más sentido.

Y es ella, y sabe que cuando alguien se pare a esperarle, a preguntarle cómo está, o qué hora es, o cuál es su película preferida.... ella sonreirá, y todo será distinto.

Viernes, 17 de Octubre de 2008 14:15 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Calcular...

El siguiente texto pertenece a una bonita persona que, para bien o para mal, comparte parte de los sentimientos que yo tambien tengo ahora mismo. Quiza compartamos opiniones sobre el amor, sobre la vida, en general. Pero este texto, de pertenencia suya, me llegó muy adentro. Quiero que lo lea, aqui, en mi rincon, tambien, para que valore lo que escriba, y valore tambien sus sentimientos, que aunque sean tristes (igual que los mios), que sepa que se puede salir, y que ella cuenta mas, mucho mas, aunque ahora solo sea impar. Inma, cariño, no pienses que la felicidad viene a través de una persona, alguien que nos complemente...no! Nosotras tambien podemos ser felices sin nadie que nos llame o nos desee buenas noches...o un sinfin de cosas mas... porque, como he dicho, para bien o para mal, es esto lo que tenemos. Y...aunque ahora se te antoje lejano...o sea el maxime de tus deseos... esto pasará. Y los calculos quedaran olvidados... y un dia, todo sera nuevo, bonito, reluciente... y te sorprenderas. Y sin darte cuenta...alguien vendra a ti, y te dira: "ya lo tienes, ya está... Eres feliz".

:)

Ojalá pudiese calcular cuánto más que queda para ser feliz...
O cuántos días me quisiste...
O cuántos minutos al día piensas en mi, si es que lo haces...

Puedo calcular los días que no me conecto para evitar hablarte. O calcular los días que hace que no piso los sitios comunes para no encontrarte, o calcular el dolor por cada una de esas cosas......

Pero a pesar de eso y de lo que me cuesta, hay cosas que no se pueden calcular.

(Texto procedente del blog: www.micaja20.blogspot.com) Espero que sepais disfrutarlo, igual que yo.

Gracias, Inma.

Sábado, 18 de Octubre de 2008 19:22 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Se quiere, se mata

Acabo de dar al play a esta cancion...y me he animado mucho. No se por qué razon...pero me dan ganas de sonreir, de bailar...de moverme.

:)

Espero que os guste. Aumentad el volumen, y dejaos llevar. Vale?

 

Sábado, 18 de Octubre de 2008 20:01 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

El principio del fin

Sentir que ya no te necesito, es el principio del fin. O debería haberlo sido mucho antes. Pero eso, como muchas otras cosas, ya no me preocupa. Me digo que los cambios son buenos, y lo son, porque nos enriquecen, y a partir de ahí...todo es mejor. Sonrío, porque estamos lejos el uno del otro, y, porque hemos elegido esta distancia, quizá, para “reencontrarnos” cuando baje la marea, cuando nuestras manos no se irriten tanto al rozarse por casualidad o equivocación. Y cuando nuestras miradas dejen de expresar lo que expresan,...o, por el contrario, empiecen a expresarse algo. Tampoco tengo la necesidad de que nuestros ojos se miren, se busquen o se encuentren, en un determinado periodo de tiempo a lo largo del dia, del que casi ya no hablamos. Porque tampoco hace falta. A lo mejor piensas lo contrario, pero en el fondo, sabes que es así.

Sentir que sonrio pero ya no por ti  ni para ti. Sino por mi y para la demás gente, la que supo preguntar a tiempo y querer de verdad. La que vino a saber si algo de mi se habia muerto, si seguia respirando con facilidad, o si tenia ganas de vivir. Al fin y al cabo, es lo que mas me preocupa, si me quedan o no ganas de vivir.

Sentir que quedas lejos, que ya no eres el mismo. Sentir que eso ya esta lejos de las cosas que me gustaria que cambiaran. Sentir que yo se muy bien quien soy, si he perdido o no cosas en el camino, o, si, he querido que se perdieran aposta... En realidad, está todo mejor así. Tú quieres a tu modo, a tu ritmo, y yo al mío, y referente a eso, no podemos reprocharnos nada.

Sentir que no me arrepiento de todas esas cosas en las que me podía haber arrepentido mucho antes de que tu indiferencia quisiera amenazarme, atemorizarme... Pero la vida es así, asi de brusca, de veloz y chocante a la vez. Y tampoco puedo denunciarla, porque siempre gana todos los juicios, aunque seamos nosotros las victimas del juego.

Pero esto no es un juego, es mi vida. Y tu has dejado de contar en ella, y no solo porque yo te quitara parte de ese espacio que ocupabas, (que ya no quiero que lo llenes), sino porque tu tambien te encargaste de desocuparlo, a tu manera, claro. Y con los ojos o no por delante, las patadas duelen, y cada uno sufre, también, a su manera. Y en base a eso, lo importante es que me levante sin lagrimas secas en la punta de la nariz o en el fin de mi barbilla. Y tambien importa que me mire al espejo y me sienta y me vea guapa. E importa que mire hacia delante y arriba, y vea un nuevo cielo, unas nubes mas bonitas que las de ayer, y toda una vida por delante. Pero sin ti, claro.

Me cuesta decirlo, incluso pronunciarlo en voz alta. Pero no escribirlo. Porque es verdad. Hay momentos que imagino mi vida sin ti ya en el mañana, en realidad es como si ni siquiera ahora estuvieras...pero me refiero a una distancia mucho mayor. A ese tipo de distancia en el que dos amigos se tiran dos, tres o cuatro años sin escribirse una pequeña carta, o un rapido mail, o se hacen una llamada por trimestre. Supongo que eso me lo he imaginado, y tampoco me ha asustado la idea.

No voy a mentir(te) ni mentir(me), porque no me imaginé esto hace un tiempo, al menos de manera tan real. Pero, ahora, sí. Y no dejo de sonreír por ello. Porque la vida también es así, así de espontánea, e imprevisible. Y quizá lo que mejor me siente sea que nos perdamos por un tiempo, o durante años...y cuando sintamos la necesidad de contarnos qué es lo que nos ha pasado, o qué es lo que hemos sentido, pues, eso, llamarnos, y tomar un café. Mirarnos a los ojos pero, entonces, sin hacernos daño. Y sin quemarnos sin fuego y arañarnos sin uñas.

Supongo que quería decirte esto hace tiempo, y supongo que querría que lo recordaras, pero no voy a obligarte que aceptes todo lo que yo piense, que, sinceramente, pienso que tu compartes parte de lo que yo estoy plasmando, pero... tambien cada uno coge una racion de libertad que le corresponde, y , por tanto, tienes todo el derecho de pensar si esto merece la pena. Y si es mejor que te olvides de todo lo que supe o no darte. Porque a mi, tristemente, se me ha olvidado un gran cumulo de cosas que nos dimos, compartimos y vivimos de la mano caminando.

Pero tampoco me apeno, porque supongo que el pasado, es simplemente eso. Y tu miras tu presente de cerca. Y yo lo miro, también, con una pequeña sonrisa, que ilumina otras que me rodean, y asi, me siento mas segura.

Y tu no estás, pero sigo sonriendo, porque creo que ya nada me da miedo.

Jueves, 23 de Octubre de 2008 21:59 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

De plástico

Creo que ya no merecemos nada el uno del otro. Creo que esa oportunidad se perdió, quedó resguardada bajo cincuenta kilos de tierra húmeda que pisé cuidándome de resbalar por los engaños de la vida. Creo que ni siquiera estamos en el mismo mundo. Hace mucho tiempo lograste sacar todo lo bueno de mí, y ahora, siento (casi) lo contrario, pero tampoco me asusta. Simplemente...que nunca creí que podría sentir tantas cosas de las que una no se siente extremadamente orgullosa. Pues...sin quererlo, quizá, has ido sacando lo peor que puede haber en mí. Me has alimentado de tu indiferencia, aunque no para volverme como tú. No. Tu y yo somos diferentes. Muy diferentes. Al menos en este punto del camino. Tú ya no eres ni la mitad de lo que antes eras, y eso no me preocupa (ya). Ahora me importan otras cosas, y otras personas, claro. Al igual que tú.

Podría hacer una gran lista de detalles que nunca debieron ocupar un sitio en mi vida por tus decisiones o hechos. Detalles que están lejos y se contraposan a todo  lo que un día hubo, incluso, a todo lo que un dia hubo con la ausencia del cariño primario, pasional y casi enfermizo. Podría hacer esa lista, pero no me hace falta porque tú no quieres saber qué tipo de detalles son, y yo me acuerdo de ellos sin necesitar un trozo de papel. Me quedan siempre los malos momentos en la cabeza, grabados como a fuego. Y no porque así lo desee. Sino porque me cuesta mucho comprender que personas que fueron buenas conmigo, ahora, simplemente, vayan arrastrandome atras, y más atrás... siendo lo último, lo penúltimo...me es indiferente. Yo no quiero ser ese tipico regalo que hacen las personas por quedar bien, y después, los correspondientes destinatarios, muestran una cuestionable sonrisa y lo guardan a la primera de cambio en un cajon que está lleno de polvo. No. Y eso es en lo que me has convertido, pero no me lastimo  por ello. Tal vez quede un poco de rencor. Y tal vez queden ganas de sentirme (aun) mucho mas lejos de ti. Y no me lastima, tam poco, esta sensacion, porque a ti n i siquiera te importa. Porque no se por que razon, crees ser mejor que yo, y eso deja de ser bueno cuando resulta que algo, cualquier cosa, te unio a esa persona, a esa que ahora miras por encima del hombro.

Podría decirte muchas cosas, pero no tengo ganas, ni tampoco tiempo.

Una de ellas, y a modo de despedida... las cosas se pierden cuando se tienen. Y en realidad...no se si nos hemos perdido ultimamente, porque en realidad no nos hemos tenido. Y segura estoy que piensas que yo te he perdido... pero tampoco me importa, porque yo sí sé lo que ha sucedido, lo que ha ocurrido en tu vida y en la mía. Y ahora, resulta imposible mezclarlas, aunque sea un poco. No me gustan las relaciones de plastico. Nunca me gustaron. Tampoco las interesadas, ni las artificiales. Y ahora me temo que tengo dos opciones: o borrarte, o darme cabezazos contra una pared y aguantar este tipo de relacion. Que es el que queda. El que a lo mejor ahora yo prefiera tener. Y sonrio, pero por otras cosas muy diferentes a estas. Y no te engañes, no lo hagas nunca, porque resulta ser un arma de doble filo, que acaba rasgando, y arañando el corazón.

Por último, mencionar que has pasado a ser la persona que te cuenta las cosas que le interesan que la otra persona sepa.. (o no...) y yo no me muevo por esas cosas. MI vida no gira entorno a eso, ni mis principios o ideas van vinculadas a algo asi, a esa manera de vivir , que no es vivir, es actuar. Pero tampoco quiero que reflexiones sobre ello, porque, aunque lo hicieras, sería tarde. Las cosas, a veces, se estropean, y se estropean para bien. Y otras, se joden, y se joden para siempre. Y, sorprendentemente, tambien resulta que está bien. Yo no lo dudo. No.

Miércoles, 29 de Octubre de 2008 22:02 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Ahora, "sí"

..Y la pregunta vuelve a ser: "¿cortar por lo sano es lo correcto? ¿es lo que verdaderamente debemos hacer?", quizá hace algún tiempo, mi boca se hubiera pronunciado anticipandose a mi mente, diciendo un rotundo "no". Pero ahora todo es distinto. Ahora cortar por lo sano resulta ser una buena opción, una posibilidad más, tal vez la elección perfecta, para generar bienestar tanto en una como en otra vida. En las dos que terminan por separarse, (del todo), en las dos que decidieron alejarse más y más. Pero ya no hay preguntas, ni dudas, ni siquiera incertidumbre, porque siempre llega ese momento (aunque no queramos verlo, o admitirlo...), en el que algo termina, y a veces para siempre. Puede terminar bien, mal...o terminar sin intuir que ha terminado ya. Pero eso no me preocupa (tampoco). Lo que más me preocupa ahora mismo es lo que siento y lo que quiero. Y cortar por lo sano, sigue siendo mi mayor debilidad. A veces queremos lo imposible, otras...queremos algo que ya sabemos a priori que nos perjudicará tanto a corto como a largo plazo...y otras, dejamso de querer porque nos quitaron las ganas de querer algo. Cuando te quitan esas ganas, es lo peor que pueda pasarte. Dejas de interesarte en seguir alimentando una relacion que estaba limpia, sana, libre de reproches. Pero tambien llega ese momento en el que estás abajo en esa noria, y de repente, la otra persona, esta arriba, y te mira como si asi pudiera desafiarte, como si fueras menos/peor/ que el. Pero tu no te sientes mal, porque sabes que no es asi, que si te apuras, es al contrario. Porque tu pudiste cometer muchos errores, pero jamás obviaste a alguien de quien habias aprendido tanto, y tampoco olvidas algunas cosas que te hicieron sentir mejor. Pero pasa el tiempo y ves que no queda nada. Si, vuelve a no quedar nada. Pero ahora es otro capitulo, la misma historia, pero otro capitulo con otra escena y otra cara. Con otra sonrisa en la cara.

Resulta que cuando alguien que era importante deja de preocuparse por ti, le quitas todo el valor que podias haberle atribuido. Y te refugias en alguna persona que habia aparecido en tu vida, se quedo detras de una pared, y ahora vuelve, y te escucha, y te seca las lagrimas y te abraza, para asi, darte mas fuerzas. Luego estan esas personas que te escuchan por escuchar si es lo que hacen, o lo hacen hasta el final, porque una simple mosca o una vecina con tres bolsas en una mano y una revista en la otra, pasa a ser su mayor distraccion. Y tus penas, y las lagrimas que resbalan por ti, dejan de ser motivo de proteccion por los demas, hacia ti. Porque es simplemente eso, algo de protección. Sentirte segura, sentirte bien. Porque no basta con que te sientas bien contigo misma, a veces necesitan que alguien venga a ti, y te diga que le importas. U otra que se moleste en dejarte pequeñas frases en una conversacion de messenger, despues de tu haberte desconectado, par aque, cuanado vuelvas a conectarte, ahi esten, frases, del tipo: "¿sabes una cosa? te veo y creo que sigues siendo preciosa," o.." no cambies, porque no quiero que dejes de ser la persona que conoci", o..."a veces te echo de menos y no te lo digo, pero ya era hora de que lo supieras", ...no sé, un sin fin de oraciones que podrian calmar la ansiedad de alguien que valora la vida, en la misma medida que a las personas que la forman. Al menso la suya propia.

Pero tambien llega ese momento en el que una deja de ser tonta, y ese momento va ligado al primero que he mencionado: el de cortar por lo sano. Llega el momento en el que te cansas de no ser ni siquiera el postre de nadie, simplemente te van posponiendo, como esas citas al dentita que solicitamos y vamos posponiendo, tambien, porque simplemente no queremos ir. O nos da miedo, o pereza....o simplemente no queremos. Quien sabe...solo se que yo no tengo que esperar ninguna llamada, ningun mensaje, ni ningun aviso de que esa persona que tenia que excusarse de algo que hace o deja de hacer, o de algo que la otra persona estaba esperando...no llega. Y no es simplemente cansancio, es también indiferencia, ganas de no mirar a los ojos, ganas de no mirar ni de reojo. Porque tambien puede pegarme el ser mala, o simplemente, que la gente me enseña a serlo. Y voy aprendiendo de los demás. Y asi te hacen evolucionar, y cambiar... y ser quien creias que no serias, pero no te resignas, porque descubres que esa persona tambien ha cambiado, y no es ni como creias que seria despues de un tiempo de cambios.

Y no me quedo esperando, tampoco.

Me quedo con los ojos bien abiertos, los pies descansados, la maleta hecha y el deseo en la palma de las manos. Y escucho idioteces todos los días sobre la misma hora, pero entonces echo el cierre a mis oídos, y canto en bajito para sentirme más viva. Porque, a pesar que he creido lo contrario durante años... he descubierto que el frio te hace sentir viva. Te paraliza, si, te hiela y te recubre la piel con un manto de frio que te encoge...pero tambien te aviva. Porque sientes, y sientes tanto... y sonries, vuelves a sonreir.

Y ahora me toca. Por fin

: )

Viernes, 31 de Octubre de 2008 19:04 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.




Temas

Archivos

Enlaces

 

 
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.