Pequeña

...subida al tren de mi vida...

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2008.

Resumen

No sé

20080601131521-20060503180747-tarde-d-lluvia.jpg

Yo no sé por qué las cosas pueden cambiar tanto en tan poco tiempo (días, minutos, mañanas o tardes). No sé por qué tenemos que tener una boca a nuestro lado que nos diga qué es lo que hacemos mal, en qué hemos metido la pata o qué palabra o gesto nos podríamos haber ahorrado. O al contrario, qué podriamos haber dicho o haber escuchado con tal de hacer o no daño. Con tal de dañar al de al lado. Me cuesta permanecer cuando estoy dolida o enfadada. Me cuesta sentirme dolida, aunque también llena de raia porque están a punto de salir veinticuatro lágrimas de mis ojos y no veo sitio alguno para esconderme, porque si salgo, ahi está, el mundo y un millón de ojos queriendo encontrar en mi dulzura y palabras bonitas. Porque si no las digo, dejo de ser yo. Pero también estoy cansada de tener que fingir que estoy bien cuando a lo mejor me muero porque me digas si quiero salir media hora a la calle a pesar de tu cansancio, si te interesan otras cosas, yo no voy a estar detrás de ti, no. Y preguntas, y respuestas...me cansé de decírmelas a mí misma, y de actuar como si no pasara nada. Y...que si no me encontrara así, todo hubiera sido perfecto. Pero a veces la cagamos, y cuando la cagamos nos queremos castigar...pero qué pasa cuando son los demás quienes la cagan? dejas que el tiempo pase y se te pase todo...? o adoptas el papel de madre y explicas qué y cuándo te molesto cuántas palabras que te hicieron algo más que daño? No sé... hay veces, hay días, y muchos...que no sé.

01/06/2008 13:15 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Escritura

Hace unos días que este blog cumplió un añito de vida. Mentiría si dijera que más de una vez no he pensado en cerrarlo y eliminarlo, no dejar huella de su existencia, y así, eliminar también parte de todos los pensamientos que me han embargado en estos 12 meses. Podría borrar mis días, que están inmersos en esta pagina blanca de letras rosas, y podría seguir con todo esto que con mucha ilusión empecé, quien sabe...si sigo escribiendo durante más meses, que éstos lleguen a convertirse en años...y cuando me quiera dar cuenta, ya soy más que una mujer adulta y mi vida ha dado un giro de 180º.

Por el momento, sigo escribiendo sobre las cosas más rutinarias, sobre temas que nos tocan a todos la piel, y el corazón. Sobre las cosas que nos mueven y nos hacen tiritar. Las cosas que nos arrancan lágrimas y las que nos crean sonrisas.

Por el momento, y a poco más de dos meses para cumplir 20 años, sigo con este rinconcito. No sé si es una vía de escape, no sé si resulta ser un lugar donde poder expresarme sin tener que mirar a otros ojos o a otra boca que me pregunte casi de manera intermitente, cómo me encuentro día a día...

Y es que, la mayoría de mis días, no son nada fáciles. Porque hay demasiadas nubes, porque me entristezco por una trágica noticia en el telediario, o porque simplemente no tengo demasiadas fuerzas, y tres de cada cuatro días a la semana me despierto cansada y mareada, y me cuesta reponerme.

Pero la escritura me sana, y me salva. Y me siento mejor si escribo, y si veo que después, todas mis palabras, pueden transmitir, al menos, la décima parte de lo que para mí significa.

Espero que, para vosotros, la escritura, y las letras que juntamos con el fin de crear poesía, prosa, cualquier frase que nos evada de las demás cosas que se traducen siempre en obligaciones... os haga disfrutar, y sonreír.

Pero hoy sonrío, porque me siento fuerte, y me mantengo en pie.

03/06/2008 08:56 Autor: scarlett. Hay 3 comentarios.

En este mundo loko

03/06/2008 09:05 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

En alguna parte de Oceanía

-Piensa que esto es un viaje sin retorno, sin más. Moléstate en pensar sólo eso, y seré la mujer más feliz de todas.

-Pero es que yo no puedo pensar eso. Ya me hacían creer esa ilusión cuando era pequeño y pensar en los viajes sin fecha de vuelta me escuece, ahora, que soy mayor. No quiero volver a eso. Ya no soy un niño...

-No, pero sí me dijiste hace poco que parte del niño que fuiste vivía en ti todavía. Eso debe significar algo. Debes guardar algo de él en ti, y debes pensar que tú vas a poder verme siempre, en cualquier fotografía, cualquiera de todas las que tenemos y en las que salimos demostrando tanto amor, y me ves viviendo en la más extrema y pura felicidad. Y esa felicidad ha nacido gracias a ti. Deberías admirarte por ello, y hacerme este único favor.

-No puedo mentirte ni mentirme. No puedo decirte que estaré bien cuando tú ya te hayas ido, y que seré igual de feliz que antes, sin tenerte. No puedo asegurarte que no te echaré de menos, que dejaré de quererte.

-Es que yo no quiero que me asegures que no me echarás de menos, o que dejarás de quererme. No, yo no te pido eso. Quiero lo contrario, quiero que me recuerdes y no te olvides de mi, quiero que me quieras y no olvides todo esto que juntos hemos construido. Nada se desmorona, simplemente me toca marcharme, y eso tú no puedes controlarlo, por tanto, no eres tú el culpable de que esto haya tenido que acabar así. Yo sólo te pido que intentes ser lo más feliz posible aunque ya no esté contigo. Sólo te pido que imagines que me he ido de viaje, muy lejos, a cualquier parte de Oceanía y que decido quedarme allí para siempre.

-No quiero pensar en las horas, los días o las semanas que me quedan para poder seguir contemplándote. No quiero que te vayas porque me da miedo el no saber afrontar mi vida cuando me faltes en todos los lugares que pisé o no contigo. De tu mano. No quiero que te vayas sin mí.

-Intenta ser fuerte, incluso más que yo. Me voy con tanta paz...  con la conciencia tan tranquila...con las palabras más dulces en mi memoria y el amor más grande que alguien puede encontrar y mantener vivo...que en este caso, ha sido el nuestro. Ha sido un amor abierto, un amor permanente, un amor grandísimo, lleno de sueños realizados y gestos basados en la complicidad. Tú siempre estuviste ahí, y yo nunca te fallé, lo último que quiero que hagas es que te quedes cerca hasta que esto acabe, y sé que seguiré sintiendo paz sí así actúas...

-Voy a ser fuerte, por una sola razón, y es que te quiero, te amo desde el primer día en que le pregunté tu nombre a la chica que estaba sentada a tu lado, mientras tú pagabas esos dos cafés que os habíais tomado. Te amo desde siempre y para siempre, y estoy seguro que mi vida no podría haber llegado a ser más perfecta que como lo ha sido hasta ahora, tú apareciste y llenaste todo mi ser de las mejores cosas que componen tu persona, tu manera de ver, apreciar y aprovechar los segundos día a día.

-Me alegra que pongas de tu empeño y quieras esforzarte por seguir robándome sonrisas. Sonrisas casi tan bonitas como las tuyas. Te quiero.

-Yo te quiero como nunca, más que nunca.                        

06/06/2008 15:21 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Preparada

20080606152901-yo.jpg

Tengo unas ganas enormes de irme a Cambridge, también de visitar Londres, no lo hice en dos ocasiones cuando tenía la oportunidad perfecta, y sé, ahora, siento que por primera vez en mucho tiempo he decidido bien. No sé si me ha dado bien siempre eso de aprovechar las oportunidades, supongo que siempre tiré hacia delante con las que de verdad me proporcionaban felicidad. Y sé, más que nunca, que durante 10 días voy a ser muy feliz. No sólo por conocer lugares nuevos y encontrarme en paz conmigo misma, además de conocer nuevas caras y nuevas maneras de pensar. Sino porque estoy tirando de una posibilidad que sólo se presenta una vez en la vida, y sé que me hubiera arrepentido mucho si hubiera decidido lo contrario, y hubiera elegido la otra opción. Esa no debía ser mi alternativa. Mi alternativa es el viaje, es disfrutar de 10 días de vacaciones este año, por fin las disfrutaré y creo merecerlas. Por fin mis pies sobre Inglaterra y por fin porciones y porciones de alegría en mi ser.

Olvidarme, incluso más, a estas alturas, de los malos momentos, de mis lágrimas amargas y de las discusiones estúpidas que solamente conllevan a una inútil pérdida de tiempo irrecuperable. Olvidarme, incluso más, de cosas que no concuerdan conmigo y, sin embargo, han ido formando parte de mí, a causa de mi cobardía y mi falta de decisión. A causa de mi debilidad.

Probablemente ahora sea más fuerte, no porque haya pasado un año más, sino porque siento que tengo más responsabilidad en mi mano, y porque, como mínimo, a día de hoy, tengo en mí la responsabilidad de hacer feliz a una persona.

No puedo echarme atrás. No puedo retroceder, y debo armarme de fuerzas, para todo. Para lo que venga inesperadamente, y para lo que ya ha llegado. Me siento con nuevos y frescos sentimientos, con más brillo en los ojos desde que cambié de sueños y con una vida mejor desde que aprendí a valorar en su justa medida las palabras que comenzaban a colarse en mis oídos.

Bajarse de un tren en marcha, es demasiado peligroso, pero si he sobrevivido a eso, sé que lo que ahora está por llegar, solamente va a poder proporcionarme felicidad, y estoy preparada, ya no me asusta la felicidad repentina, si es real. Sé que bajar del tren era el mejor plan que podía trazar en mi vida.

Pero el día 14 me subiré a un avión, y sé que no tendré ningún motivo por el que pensar en el pasado, por preocuparme por el presente y por trazar un futuro determinado.

“Carpe diem” aprendí en latín. “Tempus fugit” me decía un profesor hace años...

ahora, con el paso del tiempo, me doy cuenta de cuánta razón poseían los romanos.

Y a seguir su ejemplo, que ya es hora...

06/06/2008 15:29 Autor: scarlett. Hay 3 comentarios.

Nos contradecimos

Me miras y yo lo hago de reojo. Se empañan los cristales y empiezo a decirte que odio la lluvia. Sientes cansancio y yo tengo frío. Vuelvo a decir que odio la lluvia, y cualquier tipo de día como el de hoy, sobresaliente por el cielo tan nublado y las calles llenas de charcos marrones. Aparcas el coche y subimos a casa. Te metes en la cama y te ofrezco un café. Deduzo por tu mirada y la dirección que toman tus ojos que no quieres nada, ni siquiera te apetece que te prepare un baño. Y mucho menos, que me bañe contigo. Te apetece soledad. Y bien sabes que es otra de las cosas, junto a la lluvia, que más odio. Y no puedo ofrecerte eso, no puede darte más soledad. Todavía. Yo necesito estar contigo, notar tus brazos rodeándome y proporcionándome calor en esta noche bajo este edredón. En esta cama, sobre estas almohadas, rodeados de relojes de colores con alarmas chirriantes. No voy a prepararte ningún café caliente, ni a regalarte una de mis miradas llenas de ternura, hoy no. Hoy no te la mereces, estás cansando, pero yo también. No me preguntas qué siento o qué espero de ti cuando todo esto acabe, y supongo que no llegará ese momento en el que te pares a decirme que sientes mucho esta pérdida de tiempo, cuando podríamos estar riéndonos alrededor de dos tazas de té caliente o complementándonos a base de caricias sobre esta cama.`Pero tu cansancio te puede y yo intento comprenderte. Tal vez se haya colado una pieza más en nuestro puzzle, y ya no encajemos como antes. Tal vez nos queremos y nos odiamos, y nos contradecimos a la hora de comunicarnos, o intentar hacerlo. Tal vez amamos la contradicción, y tú no quieres dejarme, y yo no sé despedirme. Nos contradecimos. Y no sabemos continuar.

09/06/2008 11:17 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Idiota

Creo que ya no es sólo el calor lo que me cansa, ni las tardes de estudio (o intento de estudio) ni las noticias que no dan ningún tipo de tregua a ninguna de las horas en que enciendo la televisión. Creo que soy demasiado sensible a los gestos, las palabras (o ausencia de palabras), a los cambios propios y de los demás, que, a veces, se producen sin ningún motivo razonable. Y comienzo a llenarme de por qués (como siempre),  y me vuelvo la única persona que se cuestiona por qué las cosas funcionan así, o los demás las hacen funcionar así. Y me doy cuenta que los demás viven y no se molestan en preocuparse por aquello que hacen sin darse cuenta (o no), y qué consecuencias o tipo de sentimientos producen en los demás. Resulta que ya no es cuestión de paciencia, sino de idiotez. Dejé de ser paciente para volverme idiota. Y ya estoy algo harta. No me preocupa gastar tiempo en pensar por qué las personas pueden actuar o dejar de actuar, y yo, por ser yo, y por ser como soy, tengo que ser siempre real, y poner cara bonita y sonrisas a diestro y siniestro porque sí, porque el día es bonito, porque el sol brilla y porque los demás son felices. Resulta que me cansé de ser idiota, ¿y quien no? ... Pero lo que más pena me da es que la gente no sepa darse cuenta de los pequeños fallos que causan grandes (y dolorosas) sensaciones en los demás. No sé por qué yo no puedo cambiar también. No sé por qué escribo sobre esto, supongo que es mi vena sensible, esta con la que nací y con la que, muy probablemente, me muera.

Creo que es la vida,  lo que hacemos con ella y en lo que la convertimos...lo que me cansa.

 

10/06/2008 21:25 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Benicàssim

20080611140424-beni2.jpg

Durante 16 años pisando las mismas playas, y no me canso de ellas. No me canso. Me siento tranquila y me olvido de todo, del mundo, de las pequeñas preocupaciones y de cualquier futuro. Me siento sobre las piedras o me tumbo sobre la arena fina aunque húmeda porque esta atardeciendo, y no corre la brisa de la mañana, pero sí un aire fresco acompañado de gaviotas, todavía, más tranquilas que yo. Me encuentro tranquila y contemplo la mezcla de colores en el cielo y en el mar. Como si se unieran dos mundos distintos, como si sólo yo fuera la única expectante de esa maravilla. Como si fuera la primera vez que piso una playa y me quedo en ella para respirar hondo, y tomar aliento. Cargarme de fuerzas y pensar que la vida puede ser bonita si se observa un atardecer como éste. Y sonreír, y disfrutar de la vida, de los segundos seguidos de silencio roto por las olas del mar, que llegan a la orilla ya con menos fuerza que a las doce. Está atardeciendo y no hay nada más bonito que esto.

11/06/2008 14:04 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Más cambios

Pasó de ser mala a buena. Pasó de ser idealista a realista. Pasó de ser ilógica a lógica. Pasó de ser inconsciente a consciente. Pasó de rubia a morena. Pasó de recordar a vivir. Pasó a escribir cada día una razón para vivir. Pasó a quererse un poco más. Pasó a verse más guapa y a enfrentarse al mundo sin armas de miedo. Pasó a regalar ropa antigua y a deshacerse de libros. Pasó a mirarse en otras fotos de otros tiempos. Pasó a querer, a desear, a ansiar. Pasó de vivir en una pesadilla, a hacer realidad –lentamente- un sueño. Pasó a decirse que ya era hora. Pasó a caminar segura, paso a paso. Pasó a estar atenta y a fijarse bien en el destino de los trenes que pasaban delante suya. Pasó a abrir los ojos, como nunca, como nadie. Pasó a saborear sus momentos, y...hasta día de hoy, sigue relamiendo cada segundo de placer, alegría y fortaleza que la define. Pasó a escuchar otras canciones, olvidar algunos poemas y centrarse en sí misma. Y sigue luchando.

25/06/2008 13:31 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Actúa

Piensa que (de momento) no existe lo que más deseas. Piensa esto para estimularte, para automotivarte y empujarte a crear esa vida, esos instantes, o ese momento que hace tiempo que persigues, y quieres hacer tuyo. Piensa que debes ser el inventor, el arquitecto, el diseñador, el obrero de todas esas cosas que quieres construir, y tener contigo. Piensa que debes aprender a inventar mil momentos que te apetezca vivir. Piensa que sólo tú, bien sabes lo que quieres para ti. Piensa que el esfuerzo te proporcionará el regalo. Piensa que el tiempo invertido te conducirá a esa vida que todavía no tienes, porque quieres cambiarla, aunque sea un poco. Piensa que eres diferente, y a la par, único. Piensa que necesitas moverte por algo, y nada mejor que sea por algo que está ligado a ti, que es tu vida. Piensa, opina, rebélate, reflexiona, y actúa. Hazte una lista de todas las cosas que haría falta hacer para conseguir eso que tú quieres. La mayoría suele desear la felicidad, pero quizá sea el momento de que valores otro tipo de cosas que te la proporcionen, en pequeñas cantidades, a porciones, para saborearlas mejor. Nada mejor que una mañana alegre para levantarte con fuerzas y sentirte seguro de cambiar parte de tu vida que te perjudica, y en parte, te hace sufrir. Puedes cambiarlo todo... Pero a veces, sólo hace falta escucharlo en otras bocas para dar un paso adelante.

25/06/2008 13:32 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Descalza

Descalza, la mayor parte del tiempo, voy descalza. Desde muy pequeña, no me acuerdo ni siquiera a qué edad, daba rápidos paseos por mi casa y descalza. No importaba que fuera invierno o verano, no importara que mi madre me dijera que así, me iba a constipar, o que para algo estaban las zapatillas... A pesar de sus razonamientos, casi siempre ganaba mi cabezonería, y seguía descalza. Jugaba descalza, hacía cosquillas a mi hermano descalza, veía la televisión descalza, preparaba tartas descalza, leía descalza, hacía los deberes descalza, me inventaba cuentos con mi máquina de escribir descalza... y supongo que esa manía todavía sigue conmigo. Es como si formara parte de otra época, en la que lo menos importante es saber qué tipo de zapatos llevas, o si pareces más alta, o más baja...

Supongo que quizá me irrite que haya demasiada gente preocupándose por los zapatos. Nunca han sido mi devoción. Mucho menos mi perdición. Siempre he sido sencilla con los zapatos. Al contrario que con la ropa, pero, nunca he gastado más tiempo del necesario, en comprar unos zapatos. No analizo demasiado la situaciones en las que me encontraré para comprarme unos u otros zapatos. Tal vez me guste verlos, pero no me apasiona entrar en una zapatería, y salir con tres pares de zapatos. Unos de tacón de aguja para las fiestas, otros planos pero modernos y alegres para trabajar, y otros con muchos detalles y de elevado coste. No.

Supongo que todos tenemos manías... e, irremediablemente, la mía, la de permanecer descalza la mayor parte del tiempo, en mi casa...desde hace tantos y tantos años...me ha conducido a esta situación en la que, en lo menos que me fijo de una persona, es en sus zapatos.

Quizá pueda parecer extraño o irrazonable, pero prefiero mirar siempre a los ojos, y a la boca, y que mi memoria inmortalice cada mirada y sonrisa de los demás, para recordarlo.

Sí, supongo que todos tenemos manías...

25/06/2008 13:32 Autor: scarlett. Hay 5 comentarios.




Temas

Archivos

Enlaces

 

 
Junio 2008 | Pequeña
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]