Pequeña

...Laura non c´e...

Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

Resumen

Volver a vivir

Me canso. Me ahogo en la agotación de un día entero sin cerrar los ojos, y descansar, y sentir la paz de mi entorno. Sueño con días felices y pasados, y los reconozco, porque sé que los viví. Que son parte de la vida que todavía poseo. Y tú eres parte de mí. Consigues que lucha, aún con los brazos debilitados y las manos agrietadas del frío y los ojos hundidos de la pena que se instaló en mí hace muchos meses. Y hace muchos meses aprendí que el destino es injusto, que si existe, si ha de existir, ha de ser injusto por naturaleza. Yo nunca debí dejar de respirar, nunca debí volver a tener miedo, ni a temer más segundos de vida. Por ello creo que tampoco puedo cambiar mi destino. Él decide obligarme, atarme las manos y gritarme al oído. Pero a veces me quedo sorda de tantos chillidos agudos y débil de tantos moratones amarillos en mi piel. Solo así logra cambiar de color. ¡Pero qué color! Quiero dejar de sentir miedo y dejar pasar el tiempo y olvidar meses y meses de mi vida que no sirvieron ni servirán para nada en un futuro. O tal vez sí, pero tampoco quiero saberlo. Sólo quiero que estés. Que me empujes, (no al vacío). Que me sueltes la mano cuando estés seguro de que sé andar por mí misma y nadar por sí misma. Y respirar, sin oxígeno artificial ni vientos de otoño. Y volver a vivir, con una sonrisa puesta, y los ojos más verdes que nunca.

Lunes, 07 de Enero de 2008 10:06 Autor: scarlett. Hay 3 comentarios.

Más claroscuros

Podría correr y alejarme de todo, pero no quiero. Quiero vivir cada segundo, tal y como el reloj lo marca. Podría escaparme, escribir una nota y dejarla sobre el escritorio para que el primero en verla supiera lo que he estado persiguiendo en tanto tiempo. Y el primero o la primera en leerlo sería consciente de mi dolor, de mis necesidades, de mis sueños, de las cosas que me quedan por hacer, y que, por una u otra razón, aquí no puedo hacer.Y no hay más mundos, más lugares más tranquilos que éste. Pero a veces sentimos la imperiosa necesidad de marcharnos y dejarlo todo para no pensar en nada. O solamente en nosotros. Y creo que aunque cierta tarde me lo propuse, no empecé a pensar únicamente en mí, ciertamente, porque hay demasiadas cosas en las que pensar.Lleno esa bolsa de todas las cosas que hasta ahora me han hecho vivir. Pero sé que no puedo vivir sólo con eso. Y el viento se lleva casi todas las palabras, y la primavera solamente traerá fragancias nuevas. Y amapolas rojas. Y tiempos. Tal vez felices.Pero no puedo adelantarme, ni hacer un viaje para escaparme porque cuando vuelva todo lo que quiero obviar seguirá aquí, no puedo parar el reloj, o sentarme sobre esta alfombra y jugar como cuando era pequeña a imaginar que podía volar, o transportarme a otros sitios donde nada da miedo, y nada es oscuridad.

Pero, joder, la vida está llena de claroscuros que desconciertan en gran medida. Y no sabes con qué quedarte. A qué decir sí o a qué decir no. Y tampoco puedo atarme el cordón de las zapatillas y correr hasta que me canse, y abandonar, y no regresar. No, ése no es mi deseo. Ni mi voluntad ni mi sueño.Mis sueños y mis deseos son muy diferentes a todo esto, pero, sin embargo, no siempre somos conscientes de ello, y la primera salida, es la de echar a correr, y pensar que somos capaces de todo, y olvidar, y vivir, y respirar como nadie y como nunca. Y sentir calor y frío, y gotas de vida en cada pestañeo. Pero estamos tan equivocados, que no nos damos tregua a nosotros mismos. Ni tiempo suficiente para analizar cada situación. Ni siquiera queremos saber por qué a veces ocurre algo que nos ha hecho demasiado felices, o qué es lo que ahora nos está proporcionando bienestar. Solamente nos centramos en los malos momentos, y nos echamos cargas a la espalda, y así, claramente, todo se hace más difícil. Pero a priori no nos importa, nos creemos fuertes, o nos volvemos débiles, pero en realidad nos autodañamos de manera increíble.Y aunque no lo sepamos, de lo único que nos quedan fuerzas es de decirnos ordenadamente todas aquellas cosas que supimos hacer y no deberíamos haber hecho, o aquellas que no supimos y en cambio sí deberíamos haber hecho.Y a veces de decir una a otra palabra, hay un mundo, un abismo, un vacío peligroso, un viaje casi interminable, un llanto angustioso. Algo que no queremos vivir o escuchar porque ahí está el único momento en el que no somos capaces de nada.Y escapamos. Hacemos la maleta y decimos adiós para no volver. Y ser nosotros. Tal como fuimos aquel día. Y creernos felices, o tranquilos. Pero dejamos de ser personas activas para volvernos lo menos receptivos posible.

Dejamos de sentir, de emocionarnos, de gesticular. Y entonces, (y es ahí cuando nos damos cuenta que todavía tenemos la oportunidad de volver y echar marcha atrás), volvemos, decidimos regresar porque sabemos que es lo mejor, o lo más acertado, en su defecto.Sí, terminamos volviendo. Y la aventura se acaba. Y el viaje finaliza, y la estación se queda vacía, tan vacía como un dos de enero en pleno atardecer.Y nos quedamos mirando hacia arriba, o hacia abajo, (depende si somos ese tipo de personas que concibe ese vaso medio lleno o medio vacío) y nos gritamos, y sentimos escalofríos y comenzamos el camino que nos sabemos de memoria.Llamamos a la puerta y nos metemos en la cama, en nuestra cama. Las sábanas están más frías que nunca, pero son nuestras. Las mismas de siempre.  Y entonces miro las paredes y ahí están, las sonrisas más bellas que pudieron capturarme un día. Los ojos más expresivos. La luna en mi boca. La alegría en mi cuello y la paz en mi cuerpo.Me entra sueño y cierro los ojos. Me digo que no volveré a hacer un viaje hasta dentro de un tiempo, y me prometo a mi misma que no volveré a tener tanto miedo como el que he tenido hasta ahora.

Me digo que soy fuerte y que no dejaré que nada ni nadie me influya de tal manera que yo misma me arrebate mi valor, y todo lo que he construido en mi y para mí.Y dejo de tirar mis sueños por la estrecha ventana. Y dejo de arruinar mis momentos. Dejo de hipotecar mis tardes y dejo de embargar mis noches. Empiezo a cerrar los ojos, y aún así, siento mi vida. De nuevo me he acogido a ella. Y ella me sonríe a media luz. Sólo a media luz. Pero no me importa. Porque a estas alturas, después de volver, he dejado de tener miedo a la oscuridad.Me acojo a mi vida y ella me da las gracias en silencio, pero sé que me las está dando. Y me acurruco, sí, como cuando era pequeña. Y dejo de estorbar, y me siento viva como antes. Como mucho mucho mucho antes. Me olvido de los cuentos irreales y de las historias que siempre acabaron mal. De las palabras feas y las lágrimas que estuvieron demás. Me acuerdo de las sonrisas pintadas en esas fotografías, y me veo con dos coletas. Me reconozco, y empiezo a dormirme.He cerrado  la puerta. Pero tanto aquí dentro como alli afuera, hay vida. Y en esa vida, la mía se encuentra también.Y me duermo sonriendo. Y creo que es de las noches más dulces que voy a vivir.

Domingo, 13 de Enero de 2008 20:28 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Dejo de sonreir

20080113203150-esperando.jpg

Dejo de sonreir por una causa, o por cien motivos, o simplemente porque hoy no hay más que nubes y no ha entrado el rayo de sol por mi ventana que suele entrar todas las mañanas y me acaricia la cara y me ilumina la boca. Dejo de sonreir y cierro mi boca al son de “quiero un día cálido y un par de abrazos eternos”. Te quiero a ti pero no te lo digo porque es tarde, y no quiero despertarte. Dejo de sonreir porque quizá no tenga ganas, o los músculos que rodean a mis tímidas sonrisas están descansando, y hayan cogido sus merecidas vacaciones. Y lo digo porque cuando sonrío, y sonrío de verdad, suelo hacerlo durante días, durante muchas mañanas seguidas. Cuando hace sol y el rayo ilumina mi boca y me atrevo a decirte que te quiero.  Dejo de sonreir porque a veces todo es demasiado difícil. Hasta para mí. Que he visto muchas cosas en mi vida que no me han gustado, y he sacado fuerza de cualquier sitio que previamente ni conocía para poder enfrentarme. Y sé que ahora, después de unos años, he forjado una sonrisa más acorde a mí. Mi boca ya no dice las palabras que antes decía, porque ahora piensa antes mi cabeza, y mi voz es paciente, y espera, y tiembla al decir lo que quiere decir, y teme, pero teme con un verdadero miedo. Y dejo de sonreír porque a veces no digo nada porque no puedo decirlo. Porque mi voz pierde su voz. Porque mi boca permanece quietecita. Y me da pena. Pero es así. Hay días que parece que está castigada, y se queda así. Como detrás de esa estantería en la que seguro hay algún libro caído pero nunca nos acordamos de retirarla y cogerlo. Pero la vida está llena de días así, de estados de este tipo, de mañanas sin sonrisas y sin sol.  Y hay otros días en los que no sonrío porque me enfado. Y me enfado con el mundo y el mundo decide darme la espalda. Entonces yo también se la doy. Pero me acaba ganando. Su espalda siempre es más grande que la mía, y lo ocupa (casi) todo y no me deja ver lo que hay detrás. Me quedo con mi pequeñito mundo hasta que doy la vuelta y le miro a los ojos. Y primero, le miro enfadada, con rabia retenida. Pero esto es sólo a veces... y por eso me da tiempo a vivir. Y a estar seria, y a lanzar miradas. Y a decir “te quiero” cuando lo siento.

Domingo, 13 de Enero de 2008 20:31 Autor: scarlett. Hay 5 comentarios.

Ya no puedo escucharte

Ya no puedo escucharte. Te has ido sin ni siquiera despedirte. Recuerdo tu azul, tu blanco, tu morado...recuerdo todos tus colores. Te vestías todas las mañanas, con los ojos bien abiertos. Y siempre me enfadaba contigo, porque hacias de despertador. Y te escuchaba desde lejos y a veces te miraba de reojo, al igual que tu. Te voy a echar de menos. Hoy he recibido el mensaje de voz mas triste de todos en toda mi vida, y se que los tres te vamos a echar de menos. Has estado cuatro añitos con nosotros y te hiciste con tu huequito aquí. Han pasado cuatro años, y jamás pensé que sería asi, de repente y a contratiempo. Bueno, en realidad no habia ningun momento que fuera mejor que otro para que te marcharas. No voy a poder verte y eso me aflige. Parece mentira...

Pero hoy me encuentro triste. Y ya no voy a poder, tampoco, regañar con mamá porque no había en el estante las barritas de miel que yo quería darte. Y ya no voy a poder decir lo bonito que eras, y lo travieso.

 Y te vamos a echar de menos...

 

Ya no puedo escucharte

Jueves, 24 de Enero de 2008 14:29 Autor: scarlett. Hay 4 comentarios.

Meses

Enero. Suena la alarma pero me quedo dormida hasta febrero. Febrero. Afuera llueve y sigo envuelta entre sábanas de colores vivos (más vivos que yo). Marzo. Sale el sol durante 34 minutos y miro a través de la ventana. Abril. Las nubes juegan un rato más largo a esconderse y mis pies quieren dar un paso hacia delante. Mayo. Salen las flores más hermosas para ser admiradas y salen mis piernas a caminar por las avenidas. Junio. El sol me saluda varias veces y yo sonrío. Julio. Esta vez no he llorado. Atrás quedó el frío, atrás quedaron las sábanas y (casi) el dolor. Agosto. Me hago más mayor. Pido un deseo (si tengo) y recuerdo y olvido más. Septiembre. Las lunas me parecen algo más bonitas. Octubre. Me vuelvo a quedar en casa viendo el cielo desde dentro. Noviembre. Sigo sin acostumbrarme al invierno. Diciembre. Dejo caer alguna sonrisa, y me quedo con el olor de las castañas en la calle principal.

Lunes, 28 de Enero de 2008 19:01 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Fundirnos

Aprietas mi sexo contra el mío. Y me regalas palabras al oído. Es la primera vez que te veo tan entero y transparente. Derrochas más vida de la que tú y yo tenemos y me devuelves en un momento todos los sueños que un día quise tener. Rozas mi piel hasta desgastarla. Me robas lametones de pasión oculta y me delatas que no puedes perderme. Ahora me acurruco entre tus brazos, atrapada entre tus piernas que esta vez no quieren soltarme. Me protejo cerca de tu cuello para seguir respirando. Te pido un beso y me das uno demás. Me abrazas sin decirme nada y el tiempo pasa sin hacer ruido (ahora).

Aprietas mis ganas con tus ganas y me haces más pequeña. Sólo un poco. Quieres que exista, que exista más que nunca. Agrandeces mi nombre, mis pupilas, mi felicidad. Mis ganas de salir a pasear aunque haga frío y mi nariz se quede helada, y mis manos, y mis pies...

Me dices que es tarde, pero que mañana estarás aquí, a la misma hora, regalándome otras nuevas palabras de amor no inventadas. Regalándome momentos, instantes, recuerdos, imágenes...

Regalándome segundos de vida inmersos en un bote vacío de mermelada de fresa, que te recuerda a mí (ahora).

 Te regalo un beso dulce para que me eches de menos cuando te des la vuelta y atravieses la calle y yo vuelva la esquina. Y seguiré pensando que no puedo tener mayor suerte cuando estás delante y cuando llego a casa y me piensas. Sé que me piensas. O al menos quiero creer que sí.Me llena de paz saber que estás, que todos los días estoy en tu vida. Y que aparecemos, nos fundimos, y somos nosotros.

Por fin.

Lunes, 28 de Enero de 2008 19:01 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Ni sé, ni supe

No sé. No sé si fue de repente o de manera paulatina que dejó de gustarme tu cuello, tu barbilla, tus orejas, tus rodillas... Dejó de gustarme tu manera de replicar, de salirte con la tuya, de ser el dueño de todo. De tenerlo todo. De ser ambicioso y matemático. Ahora es cuando entiendo que las mentiras no sólo hacen daño, sino que te infunden en una rabia indescriptible.Por ello no puedo encontrar las palabras que necesito. Probablemente no lo leas nunca, pero creo que tenías que saber que lo has perdido todo. Y lo más estúpido era lo más importante.Y yo no supe abrir los ojos y fue una cría. Una cría con una piruleta en la mano derecha y un globo de lunares en la izquierda. Sin querer, fui caminando demasiado deprisa, sin darme cuenta que en cuestión de poco tiempo, me habían robado la piruleta y me habían pinchado el globo. Podria haber sido más inteligente, haberle dedicado parte de mi vida a la primavera y a la playa, y a las arenas claras y las olas serenas. Pero no supe mirar hacia arriba. No supe.

Lunes, 28 de Enero de 2008 19:02 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.




Temas

Archivos

Enlaces

 

 
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.