Pequeña

...Laura non c´e...

Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007.

Resumen

Facilidad

20070906140729-mal.jpg

Mucha facilidad. Muchísiima para que todo lo que esperabas, necesitabas, deseabas e incluso rozabas, se escapa, y no vuelve, y si vuelve, lo hace tarde, demasiado tarde. Todo eso que crees tener, y que mimas porque piensas que así, y sólo así podrás conservarlo...se escapa y se aleja de la peor forma, y entonces intentas conservar eso que te empujaba a vivir, eso que te hacía pensar que todo merecía la pena, pero un buen día abres los ojos, te despiertas y pones los pies en la tierra, sintiendo completamente todo, sintiendo tanto...tanto tanto, que todo llega a dolerte. Un sonido extraño, una voz desconocida, una fotografía amarillenta y un libro desgastado. Pero abres más los ojos y ves que eso que tenías antes ya no está, eso que te hacía sonreir tampoco está, entonces dejas de sonreír para empezar a llorar, pero te encuentras sola, y lloras sola, y te secas las lágrimas sola, y empiezas a abrir los ojos en toda su expansión completamente sola. La realidad duele, y eso que está delante de ti te deslumbra. Y lo que no está, también, porque te lo imaginas. El teléfono dejó de sonar, las palabras no llegaron, los sentimientos se fueron desvaneciendo, o rompiendo o matando intencionadamente. Madrugadas en vela. Noches demasiado largas y demasiados ratos pensando con los ojos cerrados, no logrando el sueño que me hace falta porque madrugo y no puedo discutir con el despertador. El sol sale y yo tengo que salir a la calle también. El frío se cuela en mí demasiado pronto y las sábanas no me aislan de él. El frio ya está en mí y todavía no ha llegado el otoño pero se ha colado el frío en mí, es inevitable... el teléfono dejó de sonar y mi mente no supo traducirme por que, tampoco me llegaron las razones por cualquier otra vía. Todo en mí se ha ido muriendo. Hasta las ganas de acostarte deseando soñar con eso que tanto te hacía sentir. Ya no quedan sueños, tampoco ganas de soñar. Ya no quedan ni pesadillas, porque no duermo. Y no duermo porque no puedo. Ausencias. Vacíos. Todo eso me rodea. Eso y un tiempo horroroso que me está provocando todavía ma´s dolores de cabeza. Quiero al sol. Quiero que alumbre, no quiero nubes que se encarguen de taparlo. No quiero mas bochornos. Bastante tengo con el bochorno que se presenta en mi vida. Y si puede ser, quiero brillar yo también, para eso tendré que tener paciencia y esperar. Darle tiempo al tiempo. Sé que sola también puedo hacerlo.

Jueves, 06 de Septiembre de 2007 14:07 Autor: scarlett. Hay 4 comentarios.

Como los días que no vendrán

Nada como un vaso de leche fría, muy muy fría. Nada como una tarrina de nata compartida en invierno. Nada como un viaje inesperado. Nada como un plan espontáneo, nada como encontrarse con esa carta que querías leer. Nada como madrugar para contemplar esa sonrisa que para ti es un regalo. Nada como un sueño que no quieres contar porque quieres que sea sólo para ti. Nada como decir lo que sientes. Nada como acudir en busca de un abrazo y alcanzar ese auxilio ante tu socorro. Nada como otras manos cálidas que te sequen las lágrimas sin pedirte nada a cambio. Nada como no sentirte sola, nada como pasear sin prisa, sin relojes, sin tiempo... Nada como tumbarte sobre la hierba fresca y mirar hacia arriba, nada como dormirte con ganas de volver a despertarte. Nada como un recuerdo que no olvidas porque te hace feliz. Nada como esa fotografía que está presente todos los días de tu vida. Nada como encontrar un sitio, como encontrar tu propio hueco. Nada como esa imagen que tu mente no puede borrar. Nada como todas esas palabras que te han ido haciendo feliz a cada instante. Nada como el tiempo gastado en las cosas más importantes. Nada como abrir tu corazon, y dejar que lo mimen, y que lo hieran en su justa medida, nada como ser suficientemente fuerte como para volver a abrirlo sin miedo a nada. Nada como autoregalarte ese anillo que te gusta y que quieres tener. Nada como esas noches en las que tú y sólo tú sabes lo que estas esperando y necesitando y aún sigues con una pequeña porción de esperanza. Nada como cantar por la calle sin vergüenza. Nada como las noches de fiesta marcadas por los saltos, por las caídas y por las chocolatinas. Nada como las noches sin dormir. Nada como los días felices. Como los días que ya se fueron, como los días que no vendrán.

Lunes, 10 de Septiembre de 2007 20:47 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

La última noche de verano

20070911175038-nochedeverano.jpg

Vienen a recogerme al trabajo y ella, como siempre, dándome sorpresas...esta vez, ha cambiado de look y el nuevo corte de pelo le queda genial!!! De camino a casa recogemos al que queda pendiente por recoger y todos en el Panda vamos a que yo me suba a mis tacones negros (tacones que he usado 3 veces en mi vida), pero ella me anima para hacerlo, es la última noche de fiesta de verano. Acudimos al Nou Café, pero es hora punta para cenar, y no tenemos la suficiente paciencia como para esperar. Recordamos viejos tiempos con un bocadillo entre las manos y después, sin planearlo, nos encontramos tomando una copa acompañada de zumo de frutas. El tequila y el ron pronto empieza a influirnos, y pronto empezamos a reirnos. Al final nos ponemos a bailar, y nos regalan sin consumir la copa de Cuervo, unas pulseritas brillantes, pero solo en la oscuridad!!! Seguimos bailando... y al cabo de dos horas mis pies empiezan a pedir descanso, pero no pueden descansar porque no hay muchos centímetros vacíos y desocupados a mi alrededor. Y al final de todo nos marchamos, ese tramo a pie donde yo decido quitarme los zapatos sin pensar que puedo hacerme daño al pisar el suelo y sus consecuentes pobladas piedrecitas, pero no me importa, quiero notar el suelo, y quiero que mis pies se liberen. Quedan liberados, también dentro del coche. Me acompañan a casa, me meto en la cama deseando que la buena sensación que me inunda cuando estoy con todos ellos no me abandone, porque me siento agusto, me siento bien, y eso siempre me tranquiliza, me evita pasar por malos momentos en los que mi mente no para de dar vueltas. Con ellos, y con ella que es mi cuidadora profesional, mi cabeza deja de dar demasiadas vueltas durante un instante...y eso ya es suficiente. Acaba la noche y acaba la sesión fotográfica que nos hacen los chicos! En esta fotografía plasmo cuatro escenas de esa noche. En cada fotografía un cambio, en cada cambio, un deseo distinto, y en cada deseo, algo de esperanza. Apagamos la cámara, encendemos el motor y me bajo de los tacones. La noche ha acabado, y hemos sido muy felices.

Martes, 11 de Septiembre de 2007 17:47 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Párpados

20070911175903-parpados.jpg

Dijiste que besarías mis párpados, dijiste que no podías vivir sin ellos. Dijiste que me los comprarías, que te quedarías con ellos, y con parte del color de mis ojos que a mí no me gusta pero que a ti te encanta. Dijiste que te quedarías aquí, y soplando a mis pestañas, suavizándolas aún más, tiñéndolas del color de ese amor que tú querías darme. Dijiste que eran perfectos, que mis ojos, que mis párpados, eran perfectos. Lo dijiste tú. Más bien, lo dijo tu boca gracias a tu voz. Lo dijo tu lengua gracias a tu saliva. Lo dijo tu mente gracias a tu pensamiento. Pero tu pensamiento pudo mentirme, pudo hacerlo y lo hizo. Yo pude creerlo y pude mentirme a mí también. Pude creer en ti por el amor que yo sí sentía a cada segundo. Y cada segundo yo quería que mis párpados estuvieran cerca tuyo. Cada segundo quería mirarte y que tú me miraras. Dijiste que estarías despierto por mí, para mí, que acariciarías cada parte y cada milímetro de mi cara, que te harías dueño de ella para sentir el tacto de mi blanca piel cuando no estuviera contigo. Dijiste que me comprarías los ojos, que después, que otro día...llegarías y me pedirías mi boca. Pero tu pensamiento te engañó, o fuiste tú quien te engañaste. Mis párpados perdieron su encanto (a lo mejor nunca lo tuvieron), y mi boca se quedó perdida sin volver a encontrar la tuya frente a mi. Te fuiste, te evaporaste, huiste o quisiste el exilio para perderte, y para perderme a mí también. Sé que encontrarás otros párpados, y otros ojos. Sé que yo puedo mirarme al espejo y empezar a apreciar el color de mis ojos, sé que puedo empezar a quererlos. Hoy tal vez sea un buen día para empezar a intentarlo.

Martes, 11 de Septiembre de 2007 17:59 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Puzzle

A veces parece que el puzzle puede completarse. A veces parece que con un poco de esfuerzo todo puede conseguirse, a veces parece que entre sus piezas y las tuyas, todo puede encajar, pero al final te das cuenta que sobraron o faltaron demasiadas piezas como para que el puzzle encajara y al final cuadrara. Pero nada cuadra, falta o sobra algo y lo peor de todo es que no sabes donde está el error, lo peor es que no adviertas el error. Lo peor es que para ti el puzzle está como lo dejaste la última vez, para mí el tiempo siguió pasando y demasiadas cosas han empañado de tristeza y de sinsentido esto que existía. Has dejado que fueran pasando los días, has dejado que se gastaran las horas de una manera completamente estúpida. Dejaste que se derramaran lágrimas por mi rostro, dejaste de saber, comenzaste a ignorar, a querer ignorar. Dejaste que me rindiera, dejaste que cayera al suelo, que sangraran mis rodillas, que corriera la sangre, que no pudiera levantarme, que no encontrara una mano para alzarme. Dejaste que me quedara sin fuerzas, totalmente sin fuerzas, y sin sueños. Pues ahora casi no sueño. Y creo que desde que quisiste desaparecer dejé de soñar. Creo que inevitablemente y obviándolo tú, por tu parte, me has ido haciendo cada día más y más pequeña. Pero todavía quiero seguir contando en este mundo, no sé muy bien con qué razón, pero sigo manteniendo los pies en esta tierra, sigo con la cabeza llena de ideas y de pájaros sobrevolando, mareándose entre sí. Los pensamientos se van chocando, rogándome que descanse, que vuelva a dormir como hice hace unos días. Que descanse, que cierre los ojos pero no para llorar, esta vez no. A veces parece que el puzzle ya está terminado, y si de verdad parecía estarlo, debes saber que las piezas se han perdido, que has dejado que se cayeran, que se extraviaran de la manera más tonta. Siempre se puede volver a empezar...siempre que haya un sentido. Quizá tú también te lo has llevado contigo, o quizá ya te hayas desecho de él. Espero saberlo pronto.

Miércoles, 12 de Septiembre de 2007 16:23 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

No me sale la voz

20070912164116-voz.jpg

Intento hablar, lo intento pero no puedo, o no me dejas, o tal vez no quieras escuchar mi voz porque ya la escuchaste demasiadas veces. Quiero transmitirme palabras que no pueden llegarte de ningún modo. Creo que de tanta negativa me he quedaod sin voz. No. No me sale la voz. La garganta me duele y no me sale la voz, no puedo decirte lo que pienso, lo que ronda por mi mente, lo que habita en mi cabeza, todo eso que no deja de dar vueltas y más vueltas. Voy a marearme. Voy a caerme al suelo si no me escuchas, si no me descifras la manera de cómo poder entrar en tus oídos y en parte, en tu cabeza. Hace días que perdí las fuerzas que me hacían falta para luchar por las palabras que guardaba para ti. Hace días que la voz me tiembla, que tarda en hacerse notar. Hace días que no te hace falta escucharla, y hace días que yo me olvidé de la tuya. A veces me da miedo poder escucharte, a veces me da miedo descolgar el teléfono, pero ya casi no lo hago. Casi no hay nada que decir. Mi voz se ha apaciguado tanto tanto...debe encontrarse cansada, debe amar tanto el silencio...de lo contrario mis cuerdas vocales servirían de algo y para algo... pero ya no sirven, ya no valen. Y aunque lo hicieran, las palabras se quedarian tendidas en el aire, y más tarde el viento de la noche se las llevaría, pero lejos de ti. Tú no quieres encontrarte con ellas, tampoco estás dispuesto a escucharlas, o al menos en este tiempo debías haberla escuchado. Mi voz temblaba, mi voz necesitaba de la tuya. Era una necesidad. Ahora simplemente mi voz se ha quedado dormida, se tambaleaba tanto...lo hacía tan débilmente últimamente que se ha quedado dormida. No. Ya no me sale la voz. Y tú no te molestas en despertarla, y si lo haces, lo haces demasiado tarde. Y a lo mejor es demasiado tarde para volver a recordar, para volver a decir cosas que se dijeron hace tanto tiempo... Lo siento, pero yo también estoy cansada, y no me sale la voz.

Miércoles, 12 de Septiembre de 2007 16:32 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Heridas

Vivimos en mundos diferentes, en mundos muy muy distintos, completamente distintos, perpendiculares... Se cruzan, y por eso a veces tú y yo también nos cruzamos. Esos instantes pueden crear otro mundo aparte, pero hace tiempo que ese mundo creado se derrumbó, dejó de existir, y últimamente la recta del camino que tú estás recorriendo no tiende a cruzarse con mi recta... Son rectas que se alejaron entre sí. Son rectas que tomaron caminos tan y tan distintos... Empezaron a ser insuficientes tantas cosas...y a sobrar otras tantas... Tú dejaste de verlo, dejaste de saber lo que yo necesitaba. Quisiste vivir lo que tú querías vivir. Yo me negué a seguir mi propia recta, intenté desviarla, intenté engañarla...pero no pude. Además, la realidad se interpuso, y me mostraba esa escena que a veces hace demasiado daño...pero se plantó ante mis ojos, y era esa, la pura realidad. La asquerosa realidad que quema, que escuece, que roba. Y a partir de ahí todo fue a peor. A sentirme más pequeña, más insignificante...empezaron a abrirse las antiguas heridas, y empecé a quedarme sin lo más bonito que podía y había en mí, porque cabía. Empezaron a irse las esperanzas, fueron sustituidas por la tristeza y la amargura. Esas sustituciones parecían matarme. Y todo lo que necesitaba para sobrevivir no llegó porque tú decidiste que no llegara. Te olvidaste permanentemente de mi nombre, y de mis ojos, y de mi nuca... Intenté que no lo hicieras. Luché por una vez, haciendo lo único que sé hacer: escribir. Mis palabras tampoco te bastaron ni te hicieron cambiar de idea, ni te hicieron cambiar al actuar. Pero tú no eres actor ni yo soy actriz, no vinimos a este mundo para actuar, no estamos detrás de un telón. Este es el mundo real, el mundo real en el que todo llega al fondo, al menos, particularmente, al mío han ido llegando más y más sensaciones amargas que han ido acabando conmigo. Y tú también estás acabando conmigo, sólo quería que lo supieras, porque a lo mejor no es tarde para volver a hacerme respirar. Para regalarme parte de la vida que he ido perdiendo con miedo y con más miedo, éste que rebota y rebota entre estas paredes que me ahogan y envuelven, aún, entre amargura que te regalaría. Te repito, este es el mundo real, no hay escenas ni pruebas. Me he quedado sin más ideas, y sin palabras que tampoco te hacen falta porque ya no provocan nada en ti. Me has ido robando también todas mis fuerzas, te las has llevado todas, por eso eres una persona tan fuerte. Sólo me queda saber quien se ha llevado mi coraza, mi querida y cuidada coraza que usaba casi continuamente para intentar que nada me hiriera... pero todo me está doliendo, profundamente...solo necesito saber quien la tiene, y quitarsela, porque era mía... Porque me aislaba de parte del dolor que no me llegaba, pues asi podía seguir viviendo. Y sin ella ahora no sé hacerlo. Me planteo encontrarla, necesito tenerla. Si no lo consigo, crearé una con mis propias manos, entonces te avisaré, y parte de tu actitud, de tus palabras...no me tocará la piel, no me provocará heridas...y quizá me atreva a sonreír, y quizá entonces te arrepientas de haberme herido.

Jueves, 13 de Septiembre de 2007 16:54 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

...Hemos comido...

Necesitaba poner aquí el poema que hace 10 minutos he encontrado en lapantalla de mi ordenador. Es necesario leerlo. Es necesario vivirlo. Estremece, puede llegar a estremecer, y a ti también. ¿Por qué no?...

 

Hemos comido...

hemos comido
hemos bebido
hemos hecho el amor como es debido

¿te puedo hablar oh cuerpo
que abrigaste mis furias?
hemos andado toda la noche
y gemido
y gozado
y creído en la vida

pero mejor callar ahora hay sol
y eso es bueno o llueve
y es mejor y cantan
todos los pajaritos del mundo o todos

los pajaritos que
nacen vuelan y mueren
entre nosotros dos
entre nosotros dos

Jueves, 13 de Septiembre de 2007 22:24 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Tarde de jueves

Hemos pasado una gran tarde de jueves, los niños, y yo. Los niños algo "desquiciados" porque la niña miraba mucha ropa (en esta ocasión, de deporte), el caso es que era ropa, y los niños han decidido irse a jugar al ping-pong. Luego Juan y yo nos hemos adentrado en tres tipos diferentes de tiendas de campaña, de entre las cuales, deseariamos adquirir una y perdernos todos en el campo, un finde de estos, y empezar a respirar aire de verdad (este verano no he gozado de la brisa del mar y de la playa, y mis pulmones lo notan). No soyla misma porque estoy cansada, demasiado. Sin embargo, prefiero seguir escribiendo sobre la tarde de este presente jueves. Nos hemos disputado entre los tres una partida a los bolos, de la cual, ha salido vencedor el niño Juan, aunque realmente la máquina se ha disparado y le ha sumado muchísimos puntos demás, lo cual me dejaría a mi como la vencedora de la partida por primera vez en mi vida. Hoy estoy contenta porque he llegado a una cifra suficientemente alta y considerada de puntos. Hoy quizá mi mano haya sabido dirigir bien la bola , o quizá mis ojos hayan ideado la recta correcta, o quizá la bola era la adecuada... No importa. Importa que lo hemos pasado muy bien. Nos hemos reído mucho, disfrutando de todo nuestro tiempo juntos. No lo gastamos ni matamos, simplemente lo vamos acumulando, sí, resulta extraño, pero acumulamos minutos y horas llenas de cosas bonitas que no siempre pueden describirse y plasmarse a la perfecciòn en unas lineas... Ellos lo saben. Gracias a ellos todo es mucho más fácil para mí. El bichito también lo sabe...hoy no ha podido acudir a la cita pero tendrá una buena razón para excusarse, seguro! Y la inventora de mi apellido, "SoL"...hoy la tengo lejos, pero sé que todos esos km de distancia pueden romperse en un abrir y cerrar de ojos si nos lo proponemos. Niña...esta noche al soñar te transportaré a esta tarde de jueves, y jugaremos contigo a los bolos, te regalaré mis golosinas preferidas y volveremos a empezar, a empezar a endulzarnos la vida, como antes en las tardes castellonenses marcadas por el buen tiempo, como antes, como siempre...

Jueves, 13 de Septiembre de 2007 22:49 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Mi loco!

20070914155719-juanylaura.jpg

Así se llama él. Es mi amigo desde hace 5 años. Sobre todo, desde que se soltó y comenzó a hacerme cosquillas en los pies en aquellas guerras de cojines que empezábamos sin ninguna razón...Teníamos 14 años. Ahora han pasado ya muchos años, muchas cosas... y es nuestro niño más joven! Es el loco al volante que me hace temblar en cada rotonda, (ahora me hace temblar hasta en las rectas) pero no comprende muy bien los límites de velocidad, ¿para qué? Aún así, es la persona que si lo necesitas, te lleva a cualquier sitio. El 75% de las veces tiene el móvil apagado entonces no puedo comunicarme con él, está inlocalizable y me vuelvo loca! Pero con un poco de paciencia, puedo encontrarlo. Es el Farru más gracioso, el que tendrías que llevarte de fiesta porque sin duda, te alegra los días y las noches. Te contagia las risas, y puedo decir que su risa es, de todas las que he escuchado, la más graciosa! Te contagia eso, alegría, y más alegría. Da igual si se sube  a un contenedor verde para adquirir una banderita pequeña, porque sí... porque o bien el Lambrusco le hace demasiado efecto o porque simplemente está loco. No sé si yo le pegué mi locura o me la acabó pegando él a mí. El caso es que ya estamos locos, y no hay marcha atrás. Puedes reirte con él hasta cansarte, hasta que te duela la tripa por todos los lados. Siempre te sorprende. Según él "tots ens anem cap al riu"...y todos sus gestos son particulares, y también te hacen reír. De repente se pone a dar patadas a unos balones de fútbol, él, como en su BMW, no controal e igual te da, pero...no pasa nada! Aquí somos de hierro...:P El caso es que siempre está ahí. Te escucha y te pregunta. Te habla y te ayuda. Siempre tiene algo que decir para no salir en las fotos, lo bueno es que a veces, o bien después de un cubata o en un día en que no hace falta rogarle mucho, puedes hacerte muchas fotos con él! Pero lo importante es eso, que es un grandísimo amigo. Él se preocupa y hace que la vida sea más alegre, sobre todo con su actitud frente a una gran jarra de sangría, o en medio de la calle subiéndose a una preciosa barandilla morada que, por hacerle, no le hizo ni daño... Sin él muchas de nuestras risas no nacerían. Por eso desde aquí hoy te doy las gracias, ya tocaba niño! Debías saberlo...

 

Por último decir que la fotografía es de hace dos años. El tiempo ha pasado y algo hemos cambiado. Pero era la más adecuada, por fin conseguí que pudieran fotografiarte! Desde aquí te deseo mucha suerte para tu último examen, a ver si sacas un miniratito para compartir conmigo junto a una tarrina de helado en el centro!

Viernes, 14 de Septiembre de 2007 15:57 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Turrón en el hospital

20070914211437-turron.jpg

Nos apetecía chocolate, pero no una tableta de chocolate, nos apetecía turrón, algo lógico y comprensible en plena Navidad. Aquella tarde estábamos los tres, observando los papanoeles disfrazados de este gran pueblecito, y buscando ese turrón tan tan rico. No fuimos a una cafetería, ni siquiera fuimos dando un paseo para comernos cada uno una parte de esa tableta de turrón de chocolate. Aquella tarde, sin planearlo, acabamos en el hospital comiendo turrón. Ya había anochecido hacía media hora, encendimos la cámara de fotos y empezó a dispararse el flash, también nosotras empezamos a posar de la mejor manera posible mientras todavía masticábamos nuestro querido turrón. Parecíamos niñas, tal vez lo fuimos aquella tarde. De lo que estoy segura es que me reí muchísimo y extraño mucho esa época, y esa tarde en concreto. Fue una de esas tardes para recordar., y hoy por diversas razones necesitaba anclarme en un bello recuerdo que compone mi vida, y necesitaba plasmar aquí parte de la felicidad que sentí, que me hacen sentir. Aquí dejo otro trocito de lo que he vivido. Niña, te prometo otra porción de turrón en las calles de esta ciudad!

Viernes, 14 de Septiembre de 2007 21:14 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Me has soltado

Me has soltado, voluntaria o involuntariamente; pero lo has hecho. Quizá sin remordimiento, sin pensarlo, sin desearlo, pero lo has hecho. Me has dejado escapar, y no has vuelto. No has recordado mi frágil mano, ni mis muñecas que antes te parecían tan graciosas. Me has soltado y me he quedado sola, pendiente del hilo que ahora parece estar roto. Has seguido caminando pero solo, sin mí. Me has soltado sin pensar que yo podía caerme y quedarme quieta y encogida y con miedos y más miedos consumiéndome. Me has dejado con lo más triste. Me has dejado con casi todo, y lo bello te lo has llevado tú. Pero tampoco lo quieres. No quieres seguir agarrado a mis manos, y recuerdo que tú me sueltas, que podrías volver, y que quizá lo hagas... Avísame, quiero estar de pie para cuando regreses, quiero estar de pie, y quiero construirme una sonrisa que valga la pena, que al menos se asemeje a una tímida media luna de verano. Quiero eso, que me veas aparentemente feliz. Quiero que al llegar me vuelvas a regalar una de tus caricias en mis estrechos dedos, y que los estreches aún más, que los afines, que los adelgaces, incluso, te doy mi permiso para hacerlos desaparecer si quieres, y desgastarlos con tus caricias, y con las yemas de tus propios dedos. Te doy el permiso para que vuelvas, para que vengas a buscarme y para que me des una razón que me explique por qué, y por qué tan pronto, y por qué conmigo... Mi mano se siente demasiado desnuda, y yo demasiado sola. Demasiado frágil ahora. Mucho. Y tanto... Pero escribir no me sana, o tal vez sí y yo no me de cuenta porque creo que a veces no puedo sentir ya mucho más dolor del que he ido sintiendo. El dolor se ha calado en todos los poros de mi piel, y creo que está impregnado, totalmente impregnado, y ya no cabe más. Los poros lo absórberán, todo ese dolor innecesario, y volverá uno nuevo. Otro dolor. Pero no quiero que llegue ahora, ni quiero que llegue por ti, no quiero que seas una de las causas por las que mis ojos se aclaran cada noche. No quiero esa almohada húmeda de nuevo. No quiero taparme hasta la nariz. Paso demasiado calor, y no quiero refugiarme, no quiero construirme una pequeña cueva en mi cama, ni quiero encender lapequeña lámpara, porque no puedo sentir más miedo, ni más desesperanza. Si vuelves, llámame, grítame, repite mi nombre si lo recuerdas. Estaré aquí. Yo estaré aquí. Todavía tendida en el suelo. Todavía débil. Pero sabes donde estoy.

Sábado, 15 de Septiembre de 2007 15:49 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

iLuSi0n

20070915175122-ilusion.jpg

Escucho esta palabra día y noche, noche y día. La sueño, la imagino, la evoco, la tengo, la suelto, se me escapa, se me esconde y corro tras ella, no logro atraparla, no logro acogerme a ella, no logro conseguir que se quede conmigo. La escucho, procede de otras bocas, nunca de la mía... Nunca de mí. No emerge de mí. No puede. Ahora resulta imposible. Y la escribo de esta manera, no puedo escribir de otra manera, no puedo escribir mejor. No puedo conseguir el equilibrio que me hace falta para escribir cada letra adecuadamente. No tengo el valor suficiente para poder conseguirla, para poder convivir con ella, y vivir a partir de ella, sin tenerle miedo, sin temer que se vuelva a perder. Ahora temo no encontrarla, temo haberla perdido, temo que me la hayan robado, temo que se encuentre perdida y no sepa volver por sí sola o no sepa yo verla, temo tenerla cerca y no poder advertirla. Temo volver a escribir con miedo esta misma palabra. Temo temblar. Y temo ilusionarme. Y quiero lo contrario, quiero dejar de temer ilusionarme cuando no hay nada que perder.

Sábado, 15 de Septiembre de 2007 17:51 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Vuelco

A veces dejamos de ser imprescindibles. A veces dejan de necesitarnos. A veces todo se vuelca y nada puede recomponerse.

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 11:04 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Piernas cruzadas

Parece que las madres tienen un sexto sentido, que te hacen esas preguntas que tú no quieres escuchar, ni tampoco responder. Al final no respondes, al final te tragas tus palabras. Al final acabas harta de oir interrogantes, de tus silencios, de los silencios de los demás y de todo lo que hay en ti, de todo lo que se acumula. De la pena, de la rabia, de la alegría que en su día era mucho mayor que ahora. Y eso te inunda en la pena y en la rabia que sí sientes, y que tu te encargas de mimar involuntariamente. Y sin darte cuenta, todo ha cambiado. No sabes qué camino tomar, qué recta seguir, qué flecha atender, qué frases elegir... Todo cambia y acabas sentada, con las piernas cruzadas, te da miedo moverte, mucho. Además, piensas que aunque des un par de pasos no te servirá de nada. Hoy sigo así, con las piernas cruzadas. Me cansé de los paseos. Nunca llego a donde quiero llegar. Tampoco nunca me buscan, y yo me cansé de no encontrar.

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 11:09 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Aclarándose...

20070917111733-ojos.jpg

Nacieron siendo negros, muy negros, profundamente negros. Era bebé. Con el paso del tiempo se tiñeron de gris. Parecía una gata, o eso decían. Querían que se quedaran así, así de grises. Claros, casi transpartentes. Pero esos ojos decidieron que todavía tenían que cambiar, y sí, siguieron cambiando, sin duda. Castaños. Pero castaños claros, a veces, tan claros, que la gente se atreve a afirmar que son verdes. Que el sol los torna verdosos, que su rostro cambia y el contraste entre el color de sus ojos y el color de su piel se adormece. Ya no hay contraste. Sin embargo, sus ojos siempre transmiten lo mismo. Normalmente transmiten tristeza. Normalmente lloran de tristeza. Y se van aclarando cada vez más. Sólo tú podías parar que mis ojos siguieran igual, que perduraran con su color natural. Pero temo que sigan aclarándose aún más. Porque no se convertirían en unos bonitos ojos grisáceos, eso jamás. Eso es imposible. únicamente transmitirían más tristeza, y yo no quiero eso. Quiero que empiecen a reír. Quiero que suelten una carcajada. Tal vez ocurra. De momento, así están...

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 11:17 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

El bosque

20070917114554-boskee.jpg

En él empezamos a destrozar un poquito parte de nuestro hígado. A caernos sobre las raíces, a perder pertenencias personales (pendientes, chaquetas, abrigos, camisetas...) A perder también aire de pulmón y medio con "Masculino singular" y a emocionarnos con Marea. Dejamos muchas de nuestras noches, dejamos mucha emoción y mucha voz en cada canción. Nos enamoramos del rock. Nos enamoramos de EUQZ y nos gustaba estar ahí. Nos gustaba cada trago de esa querida y favorita mezcla de los 16 (vino y coca-cola), pero era perfecto. No queda tan lejano. Fue hace 3 años. Y éramos nosotros. Éramos felices. Éramos los 5. Éramos pequeños, y a la vez, tan grandes. Cantábamos, bailábamos, caíamos, fotografiabamos... Recuerdo con mucha añoranza todo aquello. Fue una importante parte de mi vida, que me hizo ser muy muy feliz. Tenía que recordarlo, y escribir sobre ello. Tengo muchisimas fotos ene ste ordenador de esa época, tengo muchas sonrisas clavadas, muchas canciones grabadas, muchas noches memorables. Tengo mi mente llena de cosas, de entre todas ellas, estas... éstas que añoro tanto. Hace poco me enteré que cerraron, que ese pequeño y verde local donde pasábamos las mejores noches había cerrado para siempre. Sentí pena. Sentí que en la próxima magdalena no podríamos volver allí. Sentí que querían robarme un recuerdo. Y si un día paso por allí y no encuentro ese tejadito, o la inscripción de "·El bosque·", no me importará porque yo tengo mis recuerdos, yo decido cuales guardar, con cuales quedarme, cuales mimar, cuales llevarme. Sí. Teniamos 16 años, y disfrutamos todo lo que pudimos. Inocentes, alegres, locos. Así éramos. ¿Marcha atrás? Claro. La daría sin duda. Y volver a reír de aquella manera, a chocar con las jarras, a pelearnos por un taburete, a saltar... A vivir. Sin duda.

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 11:30 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

De pequeña

Este fin de semana he vuelto  a degustar los gusanitos que me compraban y comía de pequeña. Y he vuelto a ver en la tienda esos pequeños chupachups de pica-pica que 5 pesetas me costaban y que compraba por las tardes, al salir de clase, en el verde y pequeño quiosco situado a unos metros de mi escuela. Al verlos he sonreído. Hacía años que no los veía. De pequeña eran mis chupachups preferidos. Me encantaban. Siempre solían ser de fresa, con mucho, mucho picapica. Me han hecho recordar todo lo que me gustaba de pequeña. De pequeña todo era diferente. Apenas teníamos miedos semejantes a los de ahora. Apenas los sueños parecían escaparse. Apenas de pequeña me levantaba de la cama sin ganas. De pequeña tenía miles y miles de razones por las que acudir al colegio riendo, y sonreír ampliamente por tener diez pesetas en el bolsillo de mi abrigo de rayas, y llegar a casa felizmente por tener cinco cromos nuevos de mi álbum. Todo era distinto. Era casi perfecto. Casi perfecto, de pequeña...

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 15:43 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Piruleta

20070917210837-piruleta.jpg

No sabría explicar por qué las cosas acaban rompiéndose. Por qué todo siempre tiene que acabar, o acabar demasiado pronto. Me gustaría encontrar las respuestas a muchas de las preguntas que a mí misma me hago. Odio no encontrar palabras que necesito escuchar. Odio no poder recomponer cosas que para mí eran importantes. Odio no saber caminar con equilibrio, y odio no poder mantener intacto mi mundo cuando debo. Odio no poder juntar esas dos partes que se rompieron, que se separaron. Odio no poder reconstruir esa piruleta que no hace mucho era una sola, y aún existía. Sentía su sabor, sentía su dulzura, sentía su azúcar, sentía todo, y me sentía viva. Sentía amor y sentía dolor. Pero sentía. Y ahora no sé muy bien lo que siento. Siento, sí, que esa piruleta se ha roto en dos pedazos, y a partir de ahora se va a ir rompiendo en más y más pedacitos que no podré unir porque hay cosas, como ésta, que no pueden reconstruirse. Esos pedacitos se caerán al suelo. Alguien los barrerá. No seré yo. Yo me moría porque la piruleta siguiera intacta, porque el tiempo no la fuera desgastando, o si cabe, poco a poco, muy poco a poco, para que siguiera existiendo en cualquier lugar, y para que una u otra lengua la estuviera saboreando, y apreciando su aroma. Creo que de haberlo sabido, hubiera estado saboreando más intensamente su sabor, creo que de haberlo sabido no la hubiera perdido de vista ni un solo segundo, me hubiera quedado con ella. Pero juntos le quitamos el envoltorio y comenzamos a disfrutar. Antes de acabarse, se rompió. Quedaron dos pedazos. El mío no lo quiero, y si lo quiero, lo querré tarde. Tenerlo me produce daño, mucho daño. Daño que nadie me roba ni quita. Daño que se va haciendo más grande dentro mío. Hubiera dado mucho porque no se hubiera roto esa piruleta que tanto admiramos en tantas y tantas ocasiones. Me gustaría que me leyeras, y que apreciaras, aunque por ultima vez, esto, este sabor, y recordaras la primera sensación al descubrirla. No hay nada como recordar. Pero no hay nada como vivir, como vivir lo que alguien desea vivir con todas sus fuerzas. No hay nada como una piruleta de fresa, y entera. No, no hay nada como eso. La mía, la nuestra, se rompió, y no quiero otra nueva. No.

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 21:08 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

A seguir

Estás lejos. Debes estar muy lejos ahora, ahora que te has marchado. Yo me he quedado aquí. Algún día también me iré, con lo puesto, con el bolígrafo que siempre llevo encima y con algún papel en blanco que siempre me acompaña. Pero ahora estoy aquí, de nuevo, escribiendo estas palabras que únicamente para ti son, que únicamente tienen sentido porque tú existes. Pero existes, y te hallas demasiado lejos. No estás para mí, y ahora que te he tenido cerca tampoco lo has estado. Has mantenido los ojos algo abiertos, y no me has visto. No me has visto llamarte, ni hablarte, ni rogándote, ni gritándote. He tirado al suelo cosas para que oyeras un ruido y vinieras corriendo a buscarme. He estado soñando e imaginando que ocurriría esto. No me equivoqué. Como de costumbre, tú seguías con los ojos rasgados, y para ellos yo no existía. Para ti no he existido en todo este tiempo. Y en todo este tiempo he derramado todas las lágrimas que no derramé en los últimos meses. Mi vida ha perdido mucho sentido, al menos, todo el sentido que tú le aportabas cada mañana, y cada noche. He perdido todo lo que me hacía falta. Lo que me hacía falta para vivir como antes vivía. Puede que no lo sepas, o que ni siquiera quieras saberlo. Puede que no quieras leerme nunca más , cosa que me entristecería mucho, pero soy consciente de que ya ni mis palabras remueven algo en ti, lo sé porque así me lo demuestras, tú, tu actitud, tus pequeñas palabras, tu forma de tratarme, de enfrentarte a mí. Ya no me cuidas, ya no lo haces. Y creo que no lo harás nunca. Yo ya no te pido nada, ni te obligo a nada. No es bueno forzar las cosas. Intentaré cuidarme yo sola, voy a empezar a hacerlo, de la mejor manera que pueda hacerlo. Aprenderé, y si no lo hago, iré al mar, me volveré un náufrago, me quedaré tendida sobre las olas, cerraré los ojos, y empezaré a contar el tiempo que todavía me queda para poder volver a andar. Aprenderé a seguir.

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 21:11 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Stand by

Mis labios saben a chocolate, pero están vestidos de fresa. Te necesitan, como antes, como mañana. Ayer quise borrarte, quise pensar que no existías, el dolor me consumía, tu ausencia me amenazaba y tus pocas palabras me acuchillaban sin reparo. Tu voz logró calmarme anoche, mientras yo dormía (el efecto ya se ha pasado). Pero la escuché después de tanto tiempo. Me llegas y no sé como mirarte. No sé qué decirte al tenerte enfrente. Vagan mis pensamientos, encargados de alejarse de la claridez que les hace falta. Tú sigues sin estar. Y yo, mientras, espero. Me quedo ciega de tanto mirar, me vuelvo inquieta de tanto esperar. Creo que por eso no me gusta llevar reloj, porque me dedico a esperar tanto...que prefiero imaginar que soy yo la impaciente, la que llega siempre demasiado pronto. Yo me hubiera conformado conque hubieras llegado. Conque me hubieras hecho llegar parte de lo que ahora compone tu mente, parte de lo que estás haciendo. Creo que no es bueno esperar, ni necesitar tanto de una persona. Creo que no tenerte es muy duro. Y creo que mi vida puede tamblaearse si no me aclaras lo que hay en ti. Si no abres la mano. Si no sonríes. Si no me regalas una palabra, o un simple gesto claro. Puedes volverte un vicio. Puedo volverme loca. Pero tú podrías salvarme. No lo estás haciendo. Y quizá llegues tarde.

Martes, 18 de Septiembre de 2007 15:24 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Robándome el sueño

Estoy escuchando música. Creo que últimamente poner canciones en este ordenador, y escucharlas atentamente, es el único motivo por el que me muevo, por el que sonrío ligeramente y siento una especie de alegría extraña. Pero esa alegría se apaga, y las canciones se terminan. Estoy escuchando música y a la vez escribiendo cuando debería echarme sobre esa cama, y agarrarme a mi almohada, y bajar un poco la persiana, solo un poco, lo suficiente como para que esta habitación deje de tener tanta luz, y así el poder dormir sea más confortable, pero hace tiempo que no puedo dormir a estas hroas, ni siquiera puedo dormir bien por las noches. Y tú ya sabes por qué. Sabes, ya te lo he dicho, que me estás robando el sueño, (y los sueños también). ¿Pero cómo soñar si no puedo dormir? Sin embargo cuando logro dormirme, no sueño, y yo siempre me acuerdo de los sueños, siempre. Pero desde hace semanas que no puedo soñar. Y me da tanta rabia. Sé que has sido tú, y lo que está sucediendo lo que está provocando que yo por las noches ya no tenga esos dos o tres sueños casi seguidos. Al menos en ellos disfrutaba de una vida ajena a esta. Al menos en esos sueños aparecías, y me decías cualquier cosa, pero estabas. Ahora ni siquiera estás. No me dejas que te sueñe, no me dejas que sueñe con otras cosas, o con otras personas. Me estás robando el sueño y no te importa. Parece que incluso te da igual, como todo lo demás, como todo lo que me envuelve y me rodea. Yo te hubiera robado tristeza, indiferencia,...cualquier cosa menos los sueños. Yo los quiero, y lo sabes. Sabes que yo soñaba mucho antes. Antes de todo esto. Devuélveme mi capacidad para soñar. Cambia el chip. Haz algo. Tengo un límite y creo que estoy rozándolo. Yo solamente te pido mis sueños, ya no te reclamo ni la paz que antes te pedía. Pero devuélvemelos, consigue que vuelva a soñar. Sólo eso, aunque tú ya no quieras aparecer en ellos, aunque yo no vuelva a sonreir en ellos, pero quiero sueños, aunque otro tipo, pero los quiero. Los necesito.

Martes, 18 de Septiembre de 2007 15:42 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Señales de vida

Tantos días seguidos, tantas noches aparentemente infinitas esperando señales de vida, señales en forma de palabras, de sonidos, de algo. De cualquier cosa, pero señales. Señales que no llegaron, señales que si llegan no son como yo las esperaba. Señales de vida que jamás me hicieron tanto daño. Y ausencia de señales que jamás me clavaron tanto, que jamás me hundieron tanto. Tantos días con tanto silencio y con tanta espera, que al final me conlleva a, todavía, más dolor. Por eso no sé con qué quedarme, si con tu silencio o con las pocas palabras que me escribes al llegar a casa. Creo que no quiero nada, ni una cosa ni otra, ninguna me hace feliz. Yo gasto mi tiempo y mis palabras esperando que cambien algo en ti, pero no lo hacen aunque tú si lo afirmes, (y me quieras hacer sentir así mejor) pero debo decirte que no lo consigues. Al revés. Te vas llevando más de mí, dejándome más huecos dentro mío, más vacíos que antes sabías llenar de cualquier forma. Ahora me he quedado aquí yo con mis propios vacíos, y con los que tú has ido creando en mí. Quiero deshacerme de ellos, pero creo que no puedo, creo que soy inútil hasta paraeso, hasta para intentar darme la vuelta y no volver a mirar atrás. Creo que puedo solucionar esto y en cambio no lo hago, siempre estuve esperando. Siempre abrí los ojos en la madrugada, siempre lloré, y siempre seguí guardando más ganas de llorar. Eso, eso no te lo has llevado. Pero sigo dejando agua en mi cama, un día se inundará y no podré salir. Y no podré salir porque a base de ausencia de señales, y de señales insuficientes, o inservibles, me has dejado así, y aquí. Como una camiseta que de tanto usarla la has cogido manía y no quieres ponértela más. Como una fotografía que lleva demasiado tiempo dentro de ese marco, y llega el momento de meterla al álbum, para ser mirada...algún día, alguno de estos... Siento mucho ser ese tipo de camiseta, y ese tipo de fotografía, pero lo soy, lo estoy siendo. Te recuerdo que todavía escribo (todavía te escribo). Todavía sigo aquí. Todavía respiro. Todavía mis pulmones funcionan y mi corazón responde. Todavía cuento en este mundo, pero me hubiera gustado no vivir días con tanto silencio, con tanta indiferencia, con tanta ignorancia, y así poder contar más en tu vida. Me estás vaciando, tú decides si quieres tocar fondo en mí.

Martes, 18 de Septiembre de 2007 15:55 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Más fácil

20070918161448-epoque.jpg

En esa época todo era más fácil, mucho más fácil. No tenía todo, pero tenía lo suficiente, tenía lo que me hacía falta, tenía lo que me empujaba a vivir. Te tenía a ti, y a ti, y a ti... Y lo que estaba mal empezaba a estar bien, lo que estaba lejos empezaba a aproximarse. Y yo no me cansaba de vivir. Sin duda en esa época todo era más sencillo. Más fácil.

Martes, 18 de Septiembre de 2007 16:12 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Roca

Hoy me ha dado igual aproximarme a los coches y sentir desde y por fuera su velocidad. Me ha dado igual querer cruzar en rojo. Ya no me asustan los desafíos, pero mentiría si dijera que el miedo me hace más fuerte. No. Me consume, se lleva cada vez más de mí, me roba partes mías. Me roba siempre y muchas cosas. Hoy me daba igual cerrar o abrir los ojos, ambas cosas me parecían lo mismo. Pero sigo temiendo al silencio, y a los ruidos que llegan (no siempre son reales) por lo tanto, no sé con que´quedarme. Odio tantísimo el silencio y algunso sonidos y palabras me vacían tanto...que lo único que querría seria salir. Una salida. Una salida directa, a cualquier lugar, mejor que éste. Me gustaría transportarme a al orilla de la playa, y oir a las olas discutiendo con las rocas, echándoles en cara que mueren por ellas, por otorgarles sus caricias, por hacerlo y morir con ellas en ese mismo instante. Las olas mueren por las rocas, lo hacen por vaciarse de amor (y de furia también) y no pueden seguir viviendo porque las rocas son demasiado fuertes, y ellas no pueden apreciar el roce de las olas, no pueden apreciar esa caricia. Y las olas, por su parte, mueren amando, y aman muriendo. La rocas jamás mueren, solo envejecen muy lentamente. Siempre se quedan ahí, sin sentir nada, ni odio, ni amor. Sólo notan levemente el paso del tiempo y las caricias del mar. Y sin embargo, creo que en algunos momentos yo debería ser una roca de ese tipo. Y no sentir amor, ni odio, no sentir nada, ni vacíos ni hastío ni dolor... Estaría mucho tiempo recibiendo leves caricias de un agua clara que no duele, ni daña. Sería admirada, y nunca dejaría de existir. Nunca esperaría. Nunca derramaría lágrimas, solamente me afectaría la sal, ella se quedaría incrustada en mí, pero la sal solo escuece en las heridas. Únicamente escuece, no deja vacíos. Pero al final, todo se reduce al dolor, todo. Y ahora no sé muy bien por qué he acabado hablando de las olas y las rocas, sólo sé que hoy todo me da igual. Hoy no soy una roca, ni siquiera puedo ser una roca mojada porque nunca nada me resbala, todo me influye, todo me afecta, y de manera demasiado profunda. Está empezando a desquiciarme lo profundo. Nunca me ha gustado la superficie de las cosas, pero creo que es lo único que te deja aliviado, el seguir viviendo sin notar al cien por cien todo lo que te ocurre. A veces hay días en los que estaría bien eso de ser una roca, y dejar de sentir por un instante, sólo así podría levantarme de la cama, y actuar. Hoy me he quedado en ella, arropada , con ganas de volver a cerrar los ojos. Hoy no he tenido sueño, hoy he tenido que madrugar y no sé por qué, así sólo consigo más tiempo para pensar, y pensar... Y no quiero pensar. Ya no me hace falta. Hoy tendría que haber amanecido siendo una roca, pero nunca puedo. Siempre dejo que todo me cale, como el frío de esta ciudad, como el viento del verano, como sus palabras, como todo.

Miércoles, 19 de Septiembre de 2007 12:37 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Antes

Él la dejaba mensajes en su contestador cada noche. Él la acariciaba la nuca, como nunca nadie lo había hecho. Él apreciaba su perfil  y sus cejas imperfectas. Él la llegó a coger de la mano queriendo no soltarse. Él la quiso en cada gesto, en cada palabra e incluso en cada sílaba que pronunciaba. Él también le enviaba mensajes antes de que ella, cada mañana, abriera los ojos. Él la escribía y empleaba parte de su tiempo en ella. La deseaba. Y quería hacerse dueño, único dueño de sus labios. Dulces, tiernos, suaves, claros... Él sabía que al mirarla podía descomponer todo su mundo. Sabía que una palabra le bastaba para volver a enamorarla. La quería mucho, él estaba pendiente de ella, se preocupaba. Al menso pensaba alguna vez en su bienestar, y en aliviar algunos de sus malos momento. La llegó a amar, creando un iceberg para ella. Pero no un iceberg frío, no un iceberg de hielo; todo lo contrario, creó un iceberg cálido y lleno de amor. Él la descubrió y no quiso soltarla, él le dijo que sólo ella tenía su felicidad. Y todo era casi perfecto. Todo era precioso. Pero todo eso era antes.

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 08:35 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Una carta más

"Estás aquí y quiero decirte 1000 cosas que siento, 1000 cosas por las que sufro, 1000 cosas que tú me haces sentir. Quiero contártelas todas, pero creo que no puedo. No me salen las palabras, y no es la primera y última vez, por eso me enfado conmigo misma, porque no me salen las palabras cuando más las necesito, cuando más necesito expresarme y darme a entender. Voy a intentar hacerte saber lo más importante, y lo más importante es que estoy dolida. Demasiado. Creo que tus palabras han tocado fondo en mí, llevándose parte de esa coraza que siempre tuve y que casi siempre me aislaba (aunque levemente) del dolor. Sin ella ahora no sentiría todo tanto, y la ausencia de tus palabras no me provocarían tanto llanto. Necesito esa coraza, sin ella estoy más desnuda, y ahora es cuando necesito arroparme y necesito dejar de sentir las cosas que he ido sintiendo. Necesito que sepas que me gustaría que te importara, y que te importara lo que he ido sintiendo cada día y cada noche (Y LO QUE SIGO SINTIENDO AHORA TAMBIÉN), sé que no puedo cambiar lo de este tiempo atrás, sé también que no puedo sentirme mejor de la noche a la mañana, sé que todo esto ha venido únicamente para hacerme más débil, y tenía que haber aprovechado la situación para convertirme en un ser mucho más fuerte, pero nunca lo consigo. No es que me rinda, porque yo lo intento, es simplemente eso, que no tengo fuerzas. No las tengo en los momentos más oportunos para tenerla. Y me disgusto también conmigo misma por eso, porque no consigo nunca nada con lo que podría sentirme mejor. Y necesito sentirme así, mejor que antes. No quiero montañas rusas, no quiero norias...no quiero sentirme en lo más alto para luego estar obligada a sentirme en lo más bajo durante muchísimos días y muchísimas noches. Me gustaría que empezaras a preocuparte, o que empezaras a mostrar algo más de atención. Yo siempre estuve aquí para ti, y siempre lo supiste. Yo no podía evitar mis intermitencias, pero siempre estaba, siempre tenía alguna palabra, pero las tenía. Siempre ESTABA. No dejé de estar. Y sin embargo tú... decidiste que todo cambiara radicalmente, y que para mí tu no existieras; bueno, mejor dicho, que para ti yo no existiera, pues para mí siempre exististe, siempre llamé a tu puerta, siempre estuve detrás de ella por si oía girar el pestillo y conseguía empujar para poder verte...siempre estuve diciéndome que no tenía que crear más palabras para ti pero tampoco conseguía frenarme, y te hacía llegar todo lo que sentía, ya sin esperanza de encontrar en ti un auxilio. Pero esto es lo que siento, siento que esto es un vaivén descontrolado, siento que hemos estado de espaldas, mirando cada uno a una pared. La tuya tenía color, y has vivido, lo has seguido haciendo con la mejor de tus sonrisas. Hemos estado tan cerca y no me has sabido ver. Pero yo hasta el último momento, buscando las fuerzas que había perdido hacía semanas y semanas, hasta debajo de las piedras que siempre evito para no caerme de nuevo. Pero..¿sabes qué? ya no son imprescindibles las piedras para caer. Tú me hiciste caer, sin piedras, sin nada. Con silencios y ausencias. El dolor más profundo que he sentido en los últimos meses. Sólo quería hacerte saber que siento, que siento todo e intensamente, más que tú, y más de lo que tú puedas llegar a imaginar. No quiero que ignores mis palabras, al menos no estás, y sé que sí las lees será dentro de mucho tiempo, a lo mejor tarde, para que te influyan, pues las palabras que has recibido de mi parte, hasta este momento, no han removido nada en ti; y yo no tengo la fórmula para conseguir que esto cambie. O quizá cuando cambie yo no me dé cuenta y tengas que ser tú entonces quien busque las fuerzas debajo de las piedras. Es un esfuerzo duro pero necesario para que la otra persona no se sienta tan abandonada. Yo no te ruego que no me abandones, pero te pido que estés. Sólo eso. Y que leas mis palabras. Nada más. Sé que volverán a pasar por mi mente más detenidamente todas las ideas que quiero plasmarte aquí. Sé que a lo mejor, con algo de suerte, puedo volver a soñar, si tú me atiendes, si dejas que yo deje de encontrarme tan sola."

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 08:49 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Estoy leyendo el libro que me regalaste...

Estoy leyendo el libro que me regalaste. Me acerca a ti y así dejo de sentirme culpable. Sueño contigo cada noche, seguramente, porque me acuesto oyendo el mensaje que dejaste diciendo que te gusta echarme de menos. Te quiero, llámame, sé que no es fácil pero llamame por favor. Te quiero tanto tanto...

(fragmento de "La vida secreta de las palabras")  Cuando escucho palabras como éstas, frases de este tipo, se me encoge el corazón, no sé muy bien por qué, porque igual me recuerda un recuerdo, porque igual me refleja algo que quiero vivir, o algo que quiero escuchar o recibir en mi teléfono cuando llego a casa. Yo qué sé, igual por otras mil cosas. El caso es que son palabras preciosas que jamás me cansaría de escuchar. Quien sabe... algún día...

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 10:39 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Salvación

20070921111331-dawson.jpg

Palabras que escuché en una de las series que vi durante el verano e invierno pasado. Palabras que le dice Peacy a Joy, palabras que dejan sin aliento, que hacen que en un segundo todo el amor contenido se desborde, palabras que son más que dulces, y que deberíamos escuchar alguna vez en nuestra vida. Sería perfecto..  Aquí las dejo..

 

“Eres la salvación. Nunca he tenido mucha fe en toda esa chorrada de “si amas a alguien, déjale libre”, prueba de ello es todo lo que he hecho en mi vida hasta este mismo momento, pero estoy determinado a ser feliz. Feliz en esta vida. Y te quiero. Bueno, siempre... siempre, siempre te he querido. Pero nuestro momento nunca fue el adecuado. Y de la forma en que yo lo veo, el tiempo no es amigo del hombre. Así que tengo que hacer que sea el adecuado y ser feliz, ahora. Porque es éste. Éste es todo el que tenemos. También quiero que tú seas feliz. Es realmente importante para mí que tú seas feliz. Y quiero que estés con alguien, da igual si es él o algún otro hombre que tú no hayas conocido aún. Pero quiero que estés con alguien que pueda ser parte de la vida que tú quieres para ti. Quiero que estés con alguien que te haga sentir igual que yo me siento cuando estoy contigo. Así que supongo, que la cuestión de esta larga y continuada sentencia es que durante los últimos meses el simple hecho de estar enamorado de ti ha sido suficiente para mí. Así que tú eres la salvación.”

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 10:46 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Ella

Ella le dedicaba palabras. En casi todas ellas había amor, explícita o implícitamente, pero lo había. Ella se inventó un cuento, pero no era un cuento ficticio, en realidad lo habían vivido los dos, pero ella fue mezclando palabras, de tal modo, que creó ese cuento que le dió y del que él tuvo que deshacerse. Ella le quería, con miedos, con locura, con deseo. Ella temía mucho, quizá demasiado. No dejó de temer nunca. Ella no podía siempre encontrar las palabras exactas, pero sabía que las suyas, las de él, tenían muchísimo poder, tanto como para hacerle todo el daño del mundo. Sabía que sin querer, se habían fallado, él sin notarlo, y ella porque tal vez quería deshacerse de todo el dolor. Para ella todo se reducía al dolor, ella le dijo que era lo que tenía el amor, justamente el dolor: "El amor, al final acaba vaciándonos". Él se quedó mirándola, serio, atento, y quizá pensando que ella llevaba razón esta vez. Ella se sintió triste cuando al preguntarle por todas esas cosas de las cuales no habían hablado en tanto tiempo y ella necesitaba saber; él bajó la cabeza, su boca perdió la sonrisa y la voz salía poco a poco. Él seguía cabizbajo, y ella recordó en un segundo que jamás antes, jamás había bajado la cabeza cuando hablaba con ella. Y ella volvió a sentir miedo, volvió a pensar que todas esas imágenes que habían pasado por su mente tal vez eran reales. Sintió de nuevo tristeza, y era lo que más odiaba, que justo en ese momento, justo a esa hora le volviera la tristeza a la vida. Aún así, ella le seguía queriendo, hacía tiempo que no selo decía. Y tal vez tarde en decírselo. No le pide que todo, absolutamente, cambie, ella quiere tenerle ahí. Ella quiere encontrar sus brazos si cae, y quiere encontrar su rostro si se siente perdida, y sus abrazos, y esos segundos en los que él deja reposar su cabeza sobre ella. Entonces ella piensa que a lo mejor puede volver a ser importante para el. Ella quiere hablarle, o soñarle, o pensar otro tipo de cosas que no le lleven siempre a los mismos pensamientos que ha tenido durante tanto tiempo. Y el tiempo es lo que la descoloca. Ella sigue escribiéndole, se cansa, sí, pero a la mañana siguiente sigue teniendo palabras para él. Él por su parte, no sabe en qué momento podrá cansarse de ella. La tristeza le vuelve. Ella decae, y entonces decide dormir para coger parte de las fuerzas que ha tenido que buscar. Ella decae, y se da cuenta que hay días que es más que imposible levantarse, sobre todo cuando está ella, ella sola. Y no hay nadie, ni hay nada.

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 13:54 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Sigo...

20070921141005-yo.jpg

Sigo odiando a mis rizos, éstos que nacieron hace 5 años sin ton ni son. Creo que les he ido dejando de querer poco a poco. Tal vez el amor renazca. Sigo odiando la luz blanca artificial y los estores que tapan tanto al sol. Sigo odiand los días difíciles en los que no sacas nada en claro. Sig odiando la soledad que ahoga, que parece que mata. Sigo odiando los días de lluvia interminable. Sigo odiando las despedidas y la sensación que se te queda dentro, oprimiéndote el pecho, cada vez que dices adiós, y te ves obligado a darte la vuelta. Sigo odiando esos días en los que, a pesar de todo lo que tienes que hacer, sabes que estarías haciendo una única cosa, si pudieras. Y poder elegir. Pero sigo odiando esa situación en la que no sabes lo que quieres, o si lo quieres, no sabes caminar hacia delante, porque tus pies están inmovilizados, y tu vida parece otra, y hasta tú pareces otra. Pero esta vez soy yo, y esta vez es mi vida.

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 14:10 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Dawson y Joey

20070922131042-dawson.jpg

<Sabes, ¿lo que estabas diciendo antes, sobre como vivir mi sueño me sentaba bien? He estado pensando en ello y quiero que sepas, que probablemente no estaría viviendo ningún sueño para nada si no fuera por ti. Cada vez más a menudo me encuentro en estas situaciones surrealistas, y siempre vuelvo a lo mismo "¿qué pensaría Joey si pudiera verme ahora?" . Quiero decir, supongo que todos tienen a alguien que les desafía, que los hace lanzarse a por las cosas que están más allá de su alcance. Tú eres esa persona para mí Joey. Y sí, quizás no hablamos este verano, y quien sabe, tal vez con el tiempo nos encontremos hablando cada vez menos y nuestras vidas se separen cada vez más... pero, tengo que decirte que yo no lo siento así, porque tú estás conmigo a dondequiera que yo vaya. Feliz cumpleaños.>

...Seguro que daríamos cualquier cosa porque alguien se plantara delante de nosotros y nos dijera algo como esto, al menos, yo lo haría...

Sábado, 22 de Septiembre de 2007 13:10 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

1ª y 3ª persona

Y sentir que puedo volver a andar y hacer uso de mis piernas, aunque no de mis brazos, porque no puedo volar. Y aunque pudiera no me atrevería, jamás sola. Mis miedos son así de celosos, nunca me dejan sola, siempre me acompañan. Y aunque deberían abandonarme jamás lo hacen, algunas veces son los protagonistas de muchas escenas de mi vida, volviéndome pequeña, y más, mucho más frágil que nunca. Otras veces, se encuentran cómodos ahí, detrás de la ilusión, del poder y de la voluntad. Del amor. Y me dejan vivir, y dejan que viva lo que quiero y deseo vivir. Pero siempre están ahí. Hoy he vuelto a soñar, y necesitaba decirlo. Un solo sueño, pero tenía que empezar así. Había agua y estaba perdida, me caía una barquita de color amarillo del cielo y yo me subía a ella con la única esperanza de volver a casa, y dejar de sentirme tan sola. Tan perdida. Me despierto, y me encuentro en casa, en mi cama, la de siempre, entre mis cosas y mis nuevos cuadros que he colgado en la pared, porque así lo he decidido. Abro los ojos y veo que es en esta vida, la real, en la que más perdida me encuentro. Otras veces no siento eso...en esas otras veces cuesta menos sonreír y caminar. Y no sé por qué a veces escribo en 3ª persona cuando plasmo cosas que yo siento y vivo, y no sé por qué escribo en 1ª persona cuando son historias que jamás he vivido. Sólo sé que es peor saber lo que quieres y no poder dar un paso adelante, que no saber lo que quieres. Sólo sé que es mejor acostarse cuando estás derrotada, y abrir los ojos cuando te sientes segura, y actuar cuando te sabes el guión de memoria, cuando la improvisación deja de ser suficiente, cuando el otro personaje te ofrece la mano y te coge los dedos...sólo así es más fácil andar, y si te atreves, a volar un rato, y volver. Pero pronto. Porque no es fácil mantener el equilibrio, y mucho menos lejos del suelo.

Sábado, 22 de Septiembre de 2007 16:05 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

...La vida es bella...

20070923173014-lavid.jpg

-Bueno, adiós. Ha sido muy gentil conmigo. Ahora voy a tomar un buen baño caliente.

-Ah...me olvidaba decirte que...

-Dilo.

-...que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar. Pero esto no se lo diré a nadie. Sobre todo a ti. Deberían torturarme para obligarme a decirlo.

-¿A decir qué?

-Que quiero hacer el amor contigo. No una vez solo, sino cientos de veces. Pero a tí no te lo diré nunca. Solo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo, aquí, delante de tu casa, toda la vida.

Domingo, 23 de Septiembre de 2007 17:12 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Silenciar

Cambiar las cosas de sitio. Pensar en lo que me quedó por decirte. Recordar el sueño de hace tres noches. Volver a ver esa película que tanto me gustaba. Guardar esas prendas de ropa que ya no uso porque ya no me miras. Tirar los billetes de tren que fueron recuerdos que no volveré a vivir. Agarrarme a la almohada nueva que tengo sobre la cama que tú un día tocaste. Mirar ese cuadro que tanto me gusta y que, de momento, sigue formando parte de todas mis cosas. Regalar los relojes que me han ido regalando y que nunca he utilizado porque nunca me ha gustado llevar relojes. Escuchar tres y cuatro veces esa canción que te cantaría si mi voz fuera preciosa. Escribirte la carta que me prometí escribirte y emplear las palabras más adecuadas, conforme a todo  lo que hay en mí y no supe darte porque no me diste oportunidad alguna. Releer las palabras que tú me dejaste, que todavía conservo. Cansarme de mirarte y de pensarte. Vivir en este anhelo profundo y hondo. Hondo y profundo. Vivir en esta profundidad y tragarme todo el amor que ha ido naciendo y creciendo y reproduciéndose, sólo por ti, sólo con el fin de tenerte. Morir soñando que eres mío y que al despertar puedes estar observándome. Morir pensando que jamás serán mías esas estrellas que tú posees, y matar mis ganas y mis deseos. Rozar los últimos trozos de ilusión que quedaron pegados a mi piel, llamándote a gritos. Silenciar.

Domingo, 23 de Septiembre de 2007 17:58 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Hacer el amor

Se acostaba temprano todas las noches, y casi todas las noches escuchaba a sus vecinos (los de arriba) hacer el amor. Ella recordaba lo que era hacer el amor, lo recordaba no del todo bien porque hacía mucho tiempo que no lo hacía, sin embargo, sí sabía lo que era follar. Se acostaba con hombres que conocía de tres o cuatro noches, y por eso ella añoraba las escenas que interpretaban sus vecinos. Ella no quería follar, ella lo que quería era hacer el amor, y poner ternura, cariño, dulzura y amor en cada beso, en cada caricia, en cada gemido y susurro. Quería una persona que también quisiera hacer el amor con ella. Quería una vida llena de amor, y de susurros, y de palabras al oído. Quería todo eso pero por más que lo deseaba y esperaba con ansias, nunca llegaba. A lo mejor se había acostumbrado demasiado a los hombres que entraban una noche en su casa y salían disparados al amanecer. Ella quería que por una vez, que por una vez después de tantos años transcurridos, le visitara un hombre, alto, bajo, con o sin barba, con camisa o camiseta...eso ya no le importaba, pero quería a un hombre que se quedara con ella en la cama, y no tuviera prisa por marcharse. Quería compartir la cama con alguien, pero era demasiado tarde para pensar en eso, en el amor que hacía tiempo que no derrochaba. Los placeres para ella se distorsionaron. La realidad también quedó distorsionada. Y soñaba con demasiadas cosas. Imaginaba que todavía podían cambiar las cosas, pero no por sí solas. Ella se limitó a seguir viviendo del amor que escuchaba a través de las paredes. Ella siguió añorando el amor que recibió hacía años. Ella quería regresar al pasado. Ella quería volver a esos días, y volver a vivirlos, y luchar, entonces, por no perder lo que estaba teniendo. Ahora no tenía casi nada, por eso no luchaba, por eso se conformaba con los hombres de una noche. Ella quería dejar de conformarse. Ella solamente quería comenzar a vivir. Ella solamente quería hacer el amor.

Lunes, 24 de Septiembre de 2007 13:37 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

-Mensaje de amor-

Te quiero, te voy a querer siempre, te echo de menos porque no puedo vivir un día entero sin que tu nombre, tus ojos o tu boca se paseen por mi mente. Todo ello vaga por mi cabeza, y entonces mi pensamiento no hace más que anhelarte, lo que termina, directamente, traduciéndose en dolor  y por eso sufro, porque no estás, porque no estarás nunca.

Lunes, 24 de Septiembre de 2007 13:40 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Actriz de teatro

20070924134949-romeo.jpg

El otro día recordé que yo, de pequeña, además de escribir, adoraba interpretar, hablar, inventarme diálogos e historias que luego yo quería transmitir. Me gustaba actuar para los demás. Yo sé que de pequeña quería ser actriz de teatro, únicamente de teatro, y tú eso no lo sabes porque nunca me lo has preguntado. Pero yo siempre lo he sabido. Siempre he sabido que adoraba llegar a ser actriz de teatro, y poder salir a escena, y plantarme delante del telón, poder hablar, poder gesticular, poder ponerme diez vestidos diferentes, y poder ser admirada, por unos instantes. Me acuerdo que de pequeña, en la playa, por las noches, mientras paséabamos, yo me inventaba diálogos, muchas veces eran sobre Romeo y Julieta, entonces yo me convertía en Julieta. Mi madre me sonreía. Gastaba su tiempo en escuchar palabras de una niña pequeña que le gustaba ser Julieta. Ahora ha pasado mucho tiempo, demasiado como para seguir intepretando y actuando delante de mi madre. Ha pasado tanto tiempo, que se me ha olvidado lo intenso que era ese deseo que sí tuve. Porque fue real.

Lunes, 24 de Septiembre de 2007 13:45 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

No quiero

No quiero que llegue ese momento en el que dejemos de entendernos. No quiero que nos encontremos y nos miremos a los ojos y pensemos mutuamente que somos dos extraños más en este mundo. No quiero que dejes de llamarme, no quiero que decidas ausentarte, no quiero que decidas no escribirme palabras. Las necesito, como antes, y como a ti. No quiero que dejes de soñarme o que no pienses en mí antes de acostarte. No quiero que te cruces conmigo y no tengas interés por saber qué perfume me he puesto hoy, o de qué color son mis pendientes. No quiero que vivas sin necesitarme, sí, puede sonar egoísta, pero necesito que me necesites, y que no puedas vivir sin mí como yo no puedo vivir sin ti. Y sin tus ojos. No quiero que tus ojos, al estar conmigo, pierdan la magia que siempre han tenido. No quiero que no me sonrias, no quiero que prolongues los silencios que provocas cuando yo no te miro o me giro frunciendo el ceño porque emerge la vena cabezota que tú ya conoces en mí. No quiero que te pierdas, y que no dejes que yo sola te busque. No quiero que salgas a pasear tu solo y no decidas cogerte a mi mano. No quiero que te sueltes, ni que me sueltes. No quiero que desperdicies tu amor, no quiero que te quedes sin él. No quiero que dejes de alimentarlo, ni que no me dejes que yo lo alimente. No quiero que me pidas que te deje de querer ni quiero que comiences a olvidarme de la manera más sencilla, que es actuando como si yo ya no existiera. No quiero que te olvides de las cifras que componen el número que tanto marcaste para que mi teléfono sonara y yo respondiera, y así pudieras escuchar mi voz, ésa que tanto te gustaba, y que estaba compuesta de la dulzura que, según tú, formaba todo mi cuerpo. No quiero que olvides que tengo mucho amor guardado en mí, que lo dejé en un rincón para ti, dedicado para ti. No quiero que lo ignores, no quiero que no lo quieras. No quiero que no me quieras. No quiero que viajes lejos. No quiero que viajes sin mí. No quiero sentirte lejos ni quiero sentirte sin mí. No quiero que me regales tu ausencia por mi bien. No quiero que pienses en mi bien. No quiero que te olvides de mis sueños ni de tus promesas. No quiero que dejes de necesitarme, te repito mis palabras porque vivo deseando que no dejes de amarme. No quiero que ese amor se pierda. No quiero que quieras irte de mi vida por la puerta de atrás. No quiero que abras las ventanas, no quiero vendavales, ni guerras, ni tempestades. No quiero días brillantes. Me conformo conque estés en todos mis días. Me conformo conque llegues a mí y me digas que sigues queriendo visitar mi rincón y apropiarte de mis lunares más pequeños, y hacerlos tuyos. No quiero que desaparezcas. No quiero que te vayas sin despedirte. No quiero perderte.

Lunes, 24 de Septiembre de 2007 21:30 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Mataría

Mataría las nubes si estuvieras aquí, e inventaría otras nuevas, y también inventaría estrellas y a la más bella le pondría tu nombre. Si estuvieras aquí te pediría que te quedars por siempre anudado a mis muñecas.

Martes, 25 de Septiembre de 2007 10:22 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Te daré

Si me dejas apropiarme de ti, si me ofreces tus labios por siempre, si dejas que observe mis ojos reflejados en los tuyos, si dejas que te escriba por el resto de mi vida, si dejas que sueñe contigo de noche y viva contigo de día, si dejas que yo sea tuya, si me dejas quedarme contigo, si me dejas vivirte siempre, te prometo que te daré todos mis segundos de luz, todos mis momentos de paz, toda la alegría que tengo escondida. Te daré mis palabras, mis sonrisas, y mis lágrimas (tú sabes hacerlas desaparecer). Te iré dando 24 horas continuamente...para que me vivas, sólo si tú también quieres. Te daré mi vida, para que hagas con ella lo que quieras. Pero antes...antes de eso, dame tus labios, y dame tus ojos. Quiero y necesito vivir de esa forma. Si me dejas sin nada, se apagará la luz que deseo darte. Se secarán las lágrimas y nacerán otras nuevas que ya no valdrán. El tiempo se escapará, y ya no tendré más para escribirte. Léeme, respóndeme, y dime algo, pero dime que sí, dime que me darás parte de ti, parte de lo que compone el ser más especial de todos. Y yo te daré mi último tiempo. Te daré el fin, y te daré el comienzo.

Martes, 25 de Septiembre de 2007 10:26 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Mensaje de amor (II)

Te voy a amar (sin dudas) en cada segundo de tristeza o alegría que me depare la vida. Y en mi mente, no habrá cabida para enviarte al olvido. Habitarás por siempre en esa parte de mi conciencia que se niega a que algunas personas y recuerdos se escapen o hagan ese viaje irrevocable al inconsciente.

Viernes, 28 de Septiembre de 2007 11:13 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Más vacíos

Me encuentro cansada, y creo que me harté de hablar de todos los vacíos que habitan en mí y que me van dejando sin nada. De esos vacíos, paso a no encontrar palabras que no paro de buscar. Y me detengo,y las pausas no me sirven de nada porque aparecen más vacíos a cada segundo que pasa. No quiero segundos, no quiero tiempo, y no quiero vacíos. Ojalá me los creara yo, ojalá yo fuera la propia creadora de mis propios vacíos, sabría detenerme, sabría parar y decir "hasta aquí, basta, ya es suficiente", pero el problema es cuando alguien te crea vacíos y ni siquiera esa persona sabe que te los esta creando. De esos vacíos mi mente pasó a traducirme que no podía ser visible ni existente. Entonces me quedé sin vida, y quizá ahora sólo yo sea capaz de observarme. Quizá nadie por la calle nota mis pisadas. No quiero quedarme con nada, no quiero quedrme sin lo que era mío, sin todo lo que me quedaba antes. Creo que sentirse vacía pesa mucho. Es paradójico, pero es asi, como todo. Y quiero que mi vida pese menos, quiero que pese nada, quiero que sea ligera, muy ligera, y que se encuentre entre las partículas de aire y oxígeno que respiramos para poder seguir aquí, con o sin rumbo. Yo no pido rumbos, ni pido que alguien venga aquí, de repente, y me haga sentir plena y vacía de vacíos. Yo no quiero eso. Sólo quiero que mi vida mañana se despierte y haya perdido tres o cinco kilogramos, y entonces pueda pasear por sí sola entre las calles, y que yo pueda seguirla también, sin miedo ya. Cuando ella se vuelva ligera (no pequeña), yo tendré una razón para crearme una sonrisa. Y sólo así tardaré en crearme una nueva lágrima; porque, a fin de cuentas, de tanto insistir, me he vuelto una gran creadora de todo, menos de ilusiones. Eso está, todavía, en lista de espera.

Viernes, 28 de Septiembre de 2007 11:18 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Pendiente de un hilo

Anoche me acosté a las 3 de la mañana buscando las palabras que quería hacer salir de mí para ti. Exclusivamente para ti. Luego me quedé pensando que de nada me sirve encontrar palabras si tú estás perdido y no buscas, o no quieres buscar mis palabras. Muy distante. Pero vives. Utilizas la vida. Utilizas todo. Y sonríes. Y haces planes y gastas tu tiempo. Como y donde quieres. Y yo sólo puedo pensar en que hace, relativamente, poco tiempo yo tenía unos sueños preciosos y en casi todos ellos yo aparecía con mi sonrisa amplia y mis ojos alegres. Eran tan preciosos que hubiera valido la pena luchar por ellos, pagar por ellos, porque hubieran empezado a ser parte de la realidad que vivo. Eran sueños. Nunca pesadillas. Sin embargo hace 2 noches me aturdió una pesadilla. El sol terminó con ella, se coló la luz por las rendijas que dejé entreabiertas de mis persianas venecianas, y yo me desperté. Entonces me di cuenta que quiero volver a eso, quiero volver a tener ese tipo de sueños que yo tenía. Quiero que un día te atrevas a leer esto y comprendas lo que intento decirte entre líneas. No puedo escribirte lo obvio, ni exponerte palabra por palabra lo que he sentido y siento. Creo, tristemente, que aún así no entenderías nada, y si lo hicieras, no lo compartirías por una sencilla razón: tú volviste a ser feliz con tu vida, ignorando que la mía se quedaba pendiente de un débil hilo que tú rasgas sin darte cuenta. Y no puedo permitirme que lo rompas. Porque es mi propia vida. Porque son mis momentos. Porque es tiempo lo único que me queda. Tiempo lo que tú gastas en vivir. Tiempo lo que yo gasto en pensar y en escribir.

Sábado, 29 de Septiembre de 2007 11:17 Autor: scarlett. Hay 3 comentarios.

Caja de sorpresas

Él era una caja de sorprensas, pero ella no lo sabía. O tal vez no quería saberlo. Sí, a lo mejor no quería saber que él se había convertido en una caja de ingratas sorpresas. Por ello a ella nunca le gustaron las sorpresas. Nunca las persiguió ni aguantó. Ella deshacía las sorpresas, se encargaba de adivinarlas o anticiparlas. Quizá había nacido para recibirlas y vivirlas, pero ella jamás lo vio así, porque casi siempre no fueron buenas sorpresas. ELla comenzó a pensar que él era distinto, que era una caja de sorpresas nueva, sin abrir. Aún por estrenar. Pero en realidad era una caja seminueva, y no estaba llena de cosas que ella esperaba. Más bien, que necesitaba. Las necesitaba para vivir con ganas, no ya con  ilusión pero sí con ganas. Ella pensó que por primera vez podría aguantar y empezar a ser feliz con esa caja, pero ésta comenzó a vaciarse de decepcionantes sorpresas que se volcaron sobre ella de manera casi continua. Muchas veces, muchas, no le dio tiempo siquiera a llorar, y ésa solía ser su reacción primaria. Detrás de eso, rabia, rabia por no haber adivinado esta vez qué clase de sorpresas guardaría él para ella. Rabia por volver a sentirse herida. Rabia por no poder deshacerse de tanto dolor innecesario. Rabia por haber decidido esperar y seguir pensando que las buenas sorpresas acabarían llegando. Sí, llena de rabia se sentía por ello, y porque aún le resulta difícil dormise al pensar que todo podía haber sido diferente.

Sábado, 29 de Septiembre de 2007 11:25 Autor: scarlett. No hay comentarios. Comentar.

Juventud

Hoy en una de las clases de la facultad he escuchado que la palabra JOVEN significa "vivir con ganas". Y me ha venido a la mente mi vida, mi juventud, esta etapa que estoy viviendo. Me ha venido a la mente y he pensado en eso que llamamos GANAS. Éstas se están quedando atrás, muy atrás. Detrás de mí, a mis espaldas. Y yo no puedo girarme, alzar la voz y llamarlas. ELlas no pueden venir. Menos por sí solas. Pero yo ahora tampoco tengo la fuerza suficiente como para tirar de ellas y hacerme cargo de algo que no puedo soportar.No. La vida me lo ha demostrado, no me llevo bien con las ganas. Las veo y admiro y valoro porque con ellas todo es más fácil y más bonito. Y todo lo bonito y fácil, en muchas ocasiones, te hace ser feliz. Y normalmente aspiramos a eso. Para conseguirlo hay que partir de las ganas y de ser joven o sentirse como tal. Y coger fuerzas. Muchas. Son imprescindibles. El problema es que yo no tengo tantas ganas como debiera, por eso generalmente me hallo con los pies fríos, muy fríos, de tanto caer y quedarme y permanecer en el suelo. Sin levantarme Porque no puedo. Y parece que me muero de frío. Pero no. Y parece que me muero de tristeza. Pero no. Parece que me muero de la falta de ganas de vivir.

Sábado, 29 de Septiembre de 2007 11:29 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Más perdida

20070929120057-triste.jpg

Intento guiarte si te encuentras perdido o si me dices que no sabes qué camino escoger. Intento mostrarte uno o dos o incluso tres caminos para que tú decidas, o para que te cogas de mi mano y caminemos juntos si quieres o si temes caerte. Pero parece ser que escogiste en voz baja y empezaste a caminar muy deprisa porque te he perdido de vista. Debes estar bien dondequiera que estés. Debes estar respirando fuerte. Debes estar caminando hacia delante, debes estar caminando sin pausa y sin acordarte de mi mano a la que tú quisiste cogerte. Debes saber, tambié, que ahora yo me encuentro perdida, que te he llamado y necesitado y tú no has estado. Que dejas de estar en mis peores momentos. Pensé que podrías venir y trazarme un camino. Ni siquiera te exigía que lo caminaras conmigo, ni siquiera te pedía que te quedaras a mi lado por si yo empezaba a tambalearme. Pero desde que decidiste no estar y yo empecé a crearme este laberinto, no paro de temblar. Mis ojos también tiemblan, y mis labios no pueden abrirse. Están tan tan sellados...no esbozan ningún movimiento. No puedo soltarme de mis rodillas. Es la única parte de mi cuerpo a la que puedo aferrarme y sentirme más sólida. Siento mi piel y las partes que componen mi cuerpo y creo que si me suelto de ellas me romperé en pedazos. Creo que mi fragilidad me está matando. Y tú sin palabras y sin presencias también lo estás haciendo. Llevas haciéndolo durante mucho tiempo, y durante mucho tiempo fui paciente y pensé que tu vida estaba llena de cosaspor hacer y que tras completarlas, llegaría ese punto donde aparecería mi nombre y vendrías a por mí, o que, al menos te acordarías de mi existencia. Creo que mi fragilidad a veces me torna invisible. Quiero que sepas que estos son mis ojos, que esta es mi soledad. Que quiero no necesitarte. Que quiero soltarme. Que quiero vivir.

Sábado, 29 de Septiembre de 2007 12:00 Autor: scarlett. Hay 3 comentarios.

Decidir

Ella gastó tiempo en elegir las mejores prendas de su armario y en combinarlas correctamente. Gastó tiempo en vestir a sus labios de granate y sus pestañas de negro azabache. Quiso escoger el bolso perfecto, imaginando que podría vivir un dia perfecto. No quería destacar, su único deseo se limitaba a ser admirada durante unos segundos por sus ojos. Deseaba y ansiaba que el le arropara, le susurrara y le dijera en voz alta muchas de las palabras que ella había estado esperando oir. Ella esperaba de él todas las cosas que le habia prometido vivir. Ella esperaba esa vida. Esperaba esa vida, pero sobre todo esperaba que no se marchitaran sus sonrisas. Pero sin duda lo hicieron. Ella dejó de sonreír. Pasó a ver la realidad de una manera clara, muy clara, quizá demasiado. Ella era realista, solía serlo porque era lo que le había tocado vivir y sabía que no valía de nada engañarse, ni esperar demás. Pero esta vez ella esperaba únicamente lo que había vivido anteriormente, de manera despierta. Esta vez ella esperaba vivir, y no habia empezado a engañarse. Esa realidad le tradujo que su voz había hablado demasiado, que sus palabras se habían escapado a gran velocidad, que sus manos no podían controlarlo todo, y que sus corazones latían a diferente celeridad. No compartían el compás. No latían conjuntamente. Todo empezaba a desmoronarse. Todo empezó a destruirlo. Ella no podía sentirse tan sola. La soledad le ahogaba y asfixiaba. Ella quería y necesitaba ser y sentirse libre. Y había estado apunto de perder su libertad por empezar a respirar del amor. Había estado apunto de vaciarse del amor que había estado mimando con las yemas de sus delgados y frágiles dedos y la calidez y ternura de sus antebrazos. Pero no todo dependía de eso, no todo dependía de su voluntad, ni siquiera la felicidad dependía de los escasos gramos de ilusión que le quedaban muy adentro suyo. Ella no quería desgastarse por completo. Ella quería seguir notando los baches, las alturas, el vértigo, las prisas...Ella quería notarlo todo aunque todo no le hiciera feliz. Pero sabía que siguiendo así, esperando, esperando, esperando...no podría vivir lo que había estado viviendo. Sabría que de este modo no tendría miedo, pero tampoco tendría vida, ni se desprendería de la soledad que, al fin y al cabo, también se estaba llevando parte de su vida y de su tiempo que, luego, nadie le devolvería. Decidió desconectar. Decidió borrar algunos de los trazos del mapa y guardar los restos de su recuerdo. Decidió mirarse al espejo, decidió volver a pintar sus labios de granate, esta vez, no para él, sino para sí misma. Sonrió levemente, y se quedó quieta. Pestañeó, respiró, cogió su chaqueta y salió a la calle. Sus rizos comenzaban a enredarse entre sí y ella empezaba a notar el frío del incipiente otoño. Dio un corto paseo por las calles cercanas a la suya. Y habiendo decidido abrir una de las puertas para que el olvido empezara a hacer de las suyas, ella esbozó una pequeña sonrisa. Todo podía empezar a ir mejor, ella sólo podía intuirlo, pero ya había hecho lo más importante: huir de su soledad impuesta y mirarse al espejo con otros ojos más brillantes.

Domingo, 30 de Septiembre de 2007 16:48 Autor: scarlett. Hay 1 comentario.

Llenos de vida y amor

20070930165602-d0173v-el-beso-ayuntamiento-de-paris-1950-posteres.jpg

Anoche, antes de subirme al tren en la estación de Valencia, compré la lámina de esta fotografía. Sé parte de la historia que se esconde detrás de esta foto en blanco y negro. Su noviazgo duró apenas unos meses, sin embargo, ese beso ha traspasado fronteras, se ha convertido en un símbolo de amor, y ha llegado a alcanzar un valor casi indescifrable. Un beso famoso que despierta envidias y despierta emoción. Contagia una sensación, la de squerer ser escogida para que alguien plasme tus labios unidos a los de otra persona que sí te quiere, como estas dos personas que entonces se querían y compartían sus estudios de arte dramático. Es especial mirar esta fotografía, y aún es más especial por todo el tiempo que ha pasado. Fueron ellos, ellos dos los elegidos por el propio Robert Doisneau. No sólo formaron parte de un reportaje de Amor en París para America´s Life, sino que ahora forman parte presente en una de las paredes de mi habitación.

Sin duda, llenos de vida, y llenos de amor.

Domingo, 30 de Septiembre de 2007 16:56 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.

Poder decirte...

Me gustaría poder decirte que todo va bien. Me gustaría poder decirte que estoy tranquila, serena y deseando que vengas y me regales la mejor de tus sonrisas. Me gustaría poder hablarte con voz segura y con la cabeza alta. Me gustaría poder decirte que no me has hecho daño, que la espera ha valido la pena y que el tiempo no ha sido eterno. Me gustaría poder decirte que en todo este tiempo, y que en las últimas 48 horas el hecho de vivir no se ha convertido en el acto de sobrevivir. Contigo tengo que sobrevivir. Contigo no vivo. Por ti he muerto todos los días y todas las mañanas amanezco pensando que voy a morir de nuevo y que tú no vendrás. Porque tú nunca me rescatas. Perdiste el interés de hacerlo, y de hacerme saber que estabas en esa parte del mundo donde sólo importa lo que a ti te importa. Donde tú vives obviando que existen muchas otras cosas que van dependiendo de ti. Como yo. Que dependía de ti y me odio por ello. Odio ser dependiente, odio no poder recuperar cuando quiero esa capacidad para levantarme por mí misma. Quiero que sepas que me gustaría poder hacerte saber que lo estás haciendo mal. Mal. Muy mal. Creo que no eres consciente, creo que deberías tomarte tú tu tiempo. Creo que deberías leerme, aunque sólo fuera una vez, pero deberías hacerlo; a lo mejor entenderías todo lo que yo entiendo. A lo mejor te harías una ligera idea de lo que estoy viviendo, a causa de tu actitud. Ojalá dejaras de hacer lo que estás haciendo ahora y empezar a pensar un segundo en mí, y que en ese segundo quepan todas mis dudas, y mis momentos de tristeza...y que me vengan a mí tus momentos de felicidad y calma. Te lo dije hace poco con palabras, pero no lees mis líneas. Parece que has viajado lejos, tan tan lejos...que nada puedo hacer ya. He utilizado todos los recursos. Tú los has ignorado, como el tono de piel, como mi nombre, como todas mis necesidades que tú sabías que eran necesidades, como todo el tiempo que he estado gastando mirando... Me gustaría poder decirte que estoy cansada de sentirme de esta manera. De tanta idiotez propia. De tanto sinsentido. De tantos suspiros. Estoy harta de eso. Cansada de que mates mi esperanza, de que yo tenga que matar mis ganas de poder seguir creyendo en ti. Harta de mirar tanto mi alrededor, pensando, por un momento, que hubieras querido estar aquí antes que en cualquier otro sitio. Debes haber visitado muchos lugares, debes haber hecho muchas cosas...todas, todas las que querías o debias hacer. Tú has vuelto a la vida. Yo he vuelto a sentirme tonta. He vuelto a experimentar el daño que ininterrupidamente te encargaste de volcar en mi vida. Pero es mi vida. Y me importa. Debe importarme y ahora estoy preocupada. Creo que no merece la pena. Creo que debiste estar y debiste decirme cosas, debiste decirme algo. En otro tiempo 50 horas sin recibir señales te hubiera parecido algo insoportable. Ahora no te afecta. Simplemente vives. No te influye lo que yo siento porque ni siquiera sabes lo que siento y tampoco te preocupas en intuir que estoy sufriendo. Para mí 50 horas de este modo es una pesadilla, pero tengo bastante con las que me visitan, a veces, de noche. Ahora, supongo, que me basta conque sepas que he estado aquí mucho tiempo, que no quisiste hacer nada por contestarme, ni por preocuparte de nada. Cada palabra mía lleva un sentimiento y no voy a traducírtelos. Es demasiado tarde ya. No puedo explicarte ahora por qué me siento como me siento. Te has encargado de hacerme sentir así y no puedo esperar más. Me gustaría poder decirte que tenías tantos y tantos minutos, que los has tenido en todas estas semanas para hacerme creer que algo, que la milésima parte de todo esto tenía sentido. Pero me temo que seguimos viviendo en mundos diferentes y que el que me llegaste a mostrar se ha destruido. Ya no quedan ni los pedazos. Queda pena. Queda tristeza.

Domingo, 30 de Septiembre de 2007 22:16 Autor: scarlett. Hay 2 comentarios.




Temas

Archivos

Enlaces

 

 
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.